ABC: Los dioses negros de Hemingway, por Norberto Fuentes
Fue en Cuba donde Ernest Hemingway se inició en la magia negra. La cara menos conocida del autor de “El viejo y el mar” cincuenta años después de su muerte.
Lucía Castillo Cabrera afirmaba otra cosa mucho más categórica. Que
Hemingway “creía”. En el habla popular cubana, significa que una persona se ha iniciado en alguna de las religiones sincréticas que pululan en la isla. Con fuertes ingredientes católicos, las deidades y ritos cristianos sucumben, no obstante, a las motivaciones y necesidades culturales de la masa de esclavos negros traídos a Cuba durante cuatro siglos. Despreciados y hasta perseguidos por el fariseísmo de las clases dominantes,
los santeros cubanos debían refugiarse en una actividad semiclandestina.