AJC: “De quién, a quién y por qué”, por Wilfredo Vallín Almeida
Comencé a oír esa frase hace ya algunos años, cuando se puso de moda el término “jinetera”, sinónimo en Cuba de prostituta. Esa profesión (dicen que la más antigua que se conoce), comenzó a presentarse relacionada con esta otra, “asedio al turismo”, pues era lo que muchas de esas jóvenes hacían: acercarse al turista para ofrecerle sus “favores”.
Pero la cosa no quedó ahí, sino que ese concepto se extendió a muchachos jóvenes y no tan jóvenes que, se acercaban a los turistas con la finalidad anterior o cualquier otra…fuere la que fuere.
Ese es el caso de Omar, un joven trabajador y estudiante de lenguas extranjeras cuyo caso expuse en un trabajo anterior. Este joven trabajador se relaciona con extranjeros cuando alguna de sus amistades francesas viene a Cuba o estas le piden que acompañe a algunos amigos o familiares de visita en la Isla.
Para este joven, acudir a la solicitud de sus amigos de ultramar se ha vuelto todo un problema. Cada vez que camina por alguna calle del país con un extranjero, es acusado de asedio al turismo.
No vale para nada el hecho de carecer de antecedentes penales, ni trabajar; ni que los extranjeros lo acompañen a la estación de policía donde conducen a Omar y garanticen que el joven no les asedia de modo alguno.