ANALITICA.com: Yoani Sánchez: Cuba liquida el sueño de “mi hijo el doctor”.
Al caernos encima la crisis económica de los años noventa, todo ese desespero por alcanzar un diploma se fue a bolina. Pasó a ser común ver como chofer de un ómnibus turístico al aplicado neurocirujano que hasta hace poco salvaba vidas en una sala de operaciones. Los ínfimos salarios desestimularon a los maestros, ingenieros y académicos a seguir exhibiendo con orgullo el fruto de sus largos estudios.