CAFÉFUERTE: “Sentencia judicial: Cuba conocía labor de Alan Gross desde el 2004”, por Wilfredo Cancio Isla
La inteligencia cubana conocía las labores del contratista estadounidense Alan P. Gross desde mediados del 2004, cuando viajó a La Habana con la misión de entregar una cámara de video y medicamentos a un líder masón que resultó ser agente de la Seguridad del Estado.
De acuerdo con la sentencia judicial del caso, el cardiólogo infantil José Manuel Collera Vento, ex vicepresidente de la Logia Masónica de Cuba, recibió de manos de Gross un paquete enviado por Marc Wachtenheim, director de un proyecto destinado a promover cambios democráticos en la isla con financiamiento del gobierno de Estados Unidos.
Hasta el 2010 Wachtenheim fungió como el director del fue el director del programa “Iniciativa para el desarrollo de Cuba” de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), que recibía fondos de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).