CUBANET: “Alarma en el pulguero”, por José Hugo Fernández
Patizamba, contrahecha, tropezando a cada paso con ella misma, igual que Chencha La Gambá, la apertura al trabajo por cuenta propia sigue respondiendo a su principal expectativa: mantener entretenida a la gente en Cuba.
Sobre todo en La Habana, donde difícilmente transcurra un solo día sin sobresaltos para ese contingente de menesterosos que se apilan en espacios restringidos -dicen las autoridades que para no afear la ciudad-, tratando de vender casi todos la misma mercancía, asediados por los extorsionistas de oficio, y tensos a tiempo completo por algo que es todavía peor: la incertidumbre ante lo que pueda ocurrir, sea pronto, mañana, o tal vez dentro de un rato.