CUBANET: “Mariela, mucha lengua y poco seso”, por Leannes Imbert
Se cuenta que en la Antiguedad el dueño de Esopo le ordenó cocinar el mejor plato de la región. Así lo hizo el esclavo y, al concluir el banquete, el amo preguntó: “¿Qué fue eso tan exquisito que cocinaste?”. A lo que Esopo respondería: “Lengua”. Entonces el señor le ordenó que cocinara el peor plato. Y luego, ante la misma pregunta, Esopo respondió otra vez: “Lengua”.
En efecto, la lengua es una de las mejores y de las peores cosas que poseemos los seres humanos. Todo depende de cómo sea usada.
Muchas personas olvidan enchufar el cerebro antes de poner a funcionar la lengua. Y luego, cuando intentan retractarse de lo que su lengua dijo, es demasiado tarde.
Tal es el caso de la doctora Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), quien parece haber heredado de su tío la costumbre de hablar mucho con el fin de decir poco.