DESDECUBA: “El patio de María”
Corrían los difíciles años ochenta, y la quietud de la Casa Comunal de Cultura de Plaza se resquebrajaba ante el embate de la oficialidad, por tratar de abortar un lindo proyecto que, contra viento y marea Mireya Felipe y María Gatorno, Directora y Sub Directora respectivamente de dicha institución, trataban denodadamente de hacer progresar: un espacio para el rock.
Era un hecho que esta manifestación cultural, a pesar del aislamiento y las duras prohibiciones, logró traspasar la muralla de bagazo de caña impuesta por los altos representantes de la cultura en nuestro país.
¡Rock no, es extranjerizante, y heavy metal mucho menos! Esas eran las voces oficialistas, que se dejaban escuchar y contra las que tenían que enfrentarse estas dos valerosas mujeres, buscando un lugar para los jóvenes amantes de esta manifestación cultural, donde la misma pudiera ser practicada.
Pronto Mireya fue trasladada a otra institución y María quedó sola, enfrentándose con toda valentía contra los viejos conceptos e ingeniándosela, con su suave y modulada voz, más propia de una fiel representante de la música clásica que del rock, para hacerle comprender a la nomenclatura oficial de Cultura, los beneficios de agrupar a estos inquietos jóvenes, y crearles allí, en el patio de la Comunal, un espacio para ellos.