DÍAZMARTÍNEZ: “Mis recuerdos de Virgilio”, por Manuel Díaz Martínez
Una de esas tardes dominicales y densas de verano habanero con bolero al fondo (…), allá por el año 57, llegó a mi casa el poeta Roberto Branly con el propósito de acordar conmigo una estrategia urgente para matar el tedio…