DILETANTESINCAUSA: “Imagen y duplicidad del artista”, por Roberto Madrigal
La primera, y hasta hace unos días, la única vez que vi el filme Mephisto (Austria-Alemania Occidental-Hungría 1981), fue en 1982. En aquel año ganó el Oscar a la mejor película en idioma extranjero y poco antes había ganado varios premios en Cannes, Londres y Venecia. Me pareció entonces una obra excelente no sólo desde el punto de vista cinematográfico, sino por el tema que tocaba.