ELMUNDO: “Brasil se negó a conversar con el exilio cubano de Miami en la década de los 90”, por Rui Ferreira.
En los primeros cinco años de la década de los 90, el Gobierno brasileño prohibió a sus diplomáticos en Washington establecer contactos con miembros del exilio cubano en Miami, al tiempo que reforzó las rejas exteriores de su embajada en La Habana para evitar invasiones de cubanos descontentos con el régimen, y logró obtener una enorme ventaja en la carrera por la explotación del petróleo cubano.
Es lo que se deduce de un legajo de documentos, hasta ahora confidenciales, revelados el fin de semana por el diario Folha de São Paulo. El legajo consta de 636 telegramas diplomáticos intercambiados entre el ministerio de Exteriores y las embajadas en Washington y La Habana.
Los hechos ocurrieron cuando Itamar Franco era presidente de Brasil y Celso Amorim su canciller. El primero ha fallecido, y el segundo volvió a ser ministro de Exteriores en el Gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva y es ahora el ministro de Defensa de la presidenta Dilma Russeff.