ELNUEVOHERALD: “Acto de presencia”, por Ariel Hidalgo
Un congresista cubanoamericano elegido por votantes incautos impulsa un proyecto-ley para que esos viajes vuelvan a ser restringidos como en la época de Bush. ¿Quién tiene la potestad moral para decirle a un hijo cuándo y cómo puede ir a ver a su madre enferma o ayudar a sus hermanos en momentos de calamidades? Por mucho tiempo estas prohibiciones eran obra del gobierno cubano, temeroso del libre flujo de ideas de libertad entre la población, pero poco a poco se pudo ir ahorrando ese despreciable papel de mantener distanciadas a las familias en la medida en que ese trabajo sucio fue acaparado por los supuestos enemigos de la orilla opuesta. ¿A quién habrá que denunciar entonces con más severidad la violación del Artículo 13 de la Declaración Universal sobre el derecho de libre movimiento? Al parecer ese acto de presencia del cubano de la diáspora en tierra patria parece resultar incómodo para los poderosos de las dos orillas.