ELNUEVOHERALD: Cuentapropistas enfrentan el reto de la pequeña empresa.
No hubo una pomposa ceremonia de inauguración ni publicidad en la prensa. No tenían dinero ni para distribuir algunos volantes en este barrio habanero de calles llenas de huecos y viviendas que se vienen abajo. Por ello, cuando se abrió la ventana recién pintada de la diminuta pizzería en el día más importante de la vida de Julio César Hidalgo, al principio nadie se dio por enterado.