ELNUEVOHERALD: “La polémica enmienda”, por Dora Amador
Esta es mi convicción: que estar a favor de la política del presidente Barack Obama hacia Cuba y que agradecer y apoyar la obra que están llevando a cabo Carlos Saladrigas y el Cuba Study Group no está en contradicción con mi denuncia pública de la perversidad de la dictadura cubana y mi ardiente deseo de que caiga y se instaure una nueva república.
La enmienda para derogar las medidas del presidente Obama que aliviaron los viajes y envíos de remesas de los cubanos de la diáspora a sus familiares en Cuba, presentada por el congresista Mario Diaz-Balart, es necia o cínica o ambas, porque la presentó con el fin de obtener supuestas ventajas políticas personales sin importarle el sufrimiento de los cubanos separados que se quieren volver a reunir y compartir como familia. No somos quienes para juzgar o condenar a los que se fueron y ahora envían remesas y vuelven cargados de regalos para sus hermanos, sus padres, sus hijos, sus primos o tíos o amigos. Tampoco le importa a Diaz-Balart –ni a ninguno de los cubanoamericanos que lo respaldan en esta enmienda raigalmente anticristiana– , que los cubanos en la isla puedan comer o curarse o aliviarse de sus enfermedades.