ELPAÍS: Amigo poderoso, por Yoani Sánchez
La repetición del desatino, en un ciclo absurdo que vuelve a sucederse una y otra vez, caracteriza al actual sistema cubano. Las mismas consignas regresan, aunque ya no generen la convicción de antaño y los tropiezos superados reaparecen para hacernos caer nuevamente. Es la reiteración infinita del error, de lo mal hecho, de los conceptos probadamente fallidos. Ad infinítum. (…) Tal es el caso de la porfiada manía de colgarnos siempre del brazo de un socio externo: poderoso y con recursos.