ELPAÍS: Reformas y fritangas, por Yoani Sánchez
El portal ya no recuerda al sitio gris y polvoriento de hace un año. Ahora han pintado las paredes, retocado las vigas y puesto un toldo a rayas que atrae las miradas. Tres vistosos carteles anuncian variados servicios, cuya mezcla es tan surrealista que divierte: barbería, venta de pizzas y predicción de la fortuna. Forma parte de las pequeñísimas empresas privadas que emergen por toda Cuba, algunas de las cuales parecen tener estampadas desde el nacimiento su inminente fecha de quiebra.
Otras, por el contrario, auguran convertirse en verdaderos emporios comerciales si las dejaran evolucionar. La mayoría da pasos tímidos, no quieren demostrar todavía su verdadero potencial. No vaya a ser que la apertura económica sea tan efímera como una fritanga quemándose en el aceite requemado de algún timbiriche.