ELPAÍS: “Rousseff prueba su compromiso con la libertad en el viaje a Cuba”, por Juan Arias
La diplomacia brasileña quiso despejar en seguida que el primer viaje a Cuba de la Presidenta de Brasil, la exguerrillera Dilma Rousseff, que llegó hoy a la isla, no está relacionado con el tema de la defensa de los derechos humanos y de la coerción política de la oposición al régimen castrista.
Lo dejó claro el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Patriota, quien subrayó que dicho tema “no es prioritario hoy en Cuba”, aunque añadió que el asunto “es constantemente abordado” entre las autoridades del gobierno de Brasilia y las de La Habana.
Esa puntualización acerca del viaje de Dilma a Cuba, y el énfasis en que se trata de un encuentro para consolidar las relaciones comerciales bilaterales entre ambos paises, demuestran la preocupación que tal viaje supone, ya que es evidente que dada la biografía de la presidenta de Brasil, será imposible que de una forma u otra el tema de la defensa de los derechos violados en Cuba -como la prohibición a los cubanos de salir y entrar libremente en el país o el de la existencia de presos políticos- no acabe aflorando en algún momento.
A Brasil, dadas las buenas relaciones personales que el expresidente Lula da Silva mantuvo siempre con Fidel Castro y que mantiene con su sucesor, su hermano Raúl, que hicieron crecer en un 30% las exportaciones brasileñas a Cuba, lo que más le interesa en este momento es estar preprerado para la llegada de la apertura democrática en Cuba, que podría ser de gran importancia para las relaciones comerciales entre ambos paises.