ELPEQUEÑOHERMANO: “¡Arriba la carpa! Ha nacido la CELAC”, por Ernesto Morales Licea
Que la primera cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la recién nacida CELAC, iba a ser un pintoresco circo donde se ventilarían algunos de los peores hábitos de nuestra porción latinoamericana, era cosa sabida. Lo que no sabíamos era las dimensiones de la carpa, la variedad de números que interpretarían sus protagonistas, y los raros especimenes que integrarían los actos circenses.
¿Quién no contaba con que la estrella de cartel iba a ser el abotagado presidente de Venezuela, a quien ni siquiera las terribles células cancerosas le han llamado a la sensatez?
Hugo Chávez ha conseguido erigirse arlequín oficial de todo cónclave al que asiste. Baste recordar la Cumbre Iberoamericana de 2007, donde fuera conminado a callarse por un rey Juan Carlos I a quien le pudo demasiado la incontinencia verbal del gobernante; o la Cumbre de Trinidad y Tobago de 2009 donde, en uno de esos actos pretendidamente simbólicos y verdaderamente ridículos, le obsequió a Barack Obama un ejemplar de “Las Venas Abiertas de América Latina”.