ELPEQUEÑOHERMANO: “Ley de ajuste de cerebros”, por Ernesto Morales.
¿Quién le habría dicho al patriarca Fidel Castro que en su otoño encontraría un aliado para derogar la Ley de Ajuste Cubano, y no entre sus voceritos de cerebros almidonados en ciertas izquierdas del mundo, sino entre las mismísimas filas del ultra-derechismo miamense? Si tuviera fuerzas para ello, el Comandante estaría saltando en un solo pie.
Como siempre, al viejo zorro de la política caribeña todo le sale bien: le nace un impensado ayudante cuando él llevaba años clamando contra una ley que favorecía a quienes huían de su paraíso socialista; cuando ya había perdido casi toda su saliva denunciando las bondades y libertades que recibían aquellos que, sea por persecución política, sea por hartazgo del estómago, habían escapado hacia el vecino norteño. Justo entonces, le llega el refuerzo, camuflado con piel de enemigo.