ELUNIVERSAL: “Un panegírico abyecto y rastrero”, por Adolfo R. Tayhardat
No acostumbro leer las Reflexiones de Fidel, pero me llamó la atención el título de la entrega del 25 de enero pasado: La genialidad de Chávez.
Refiriéndose al acto de presentación de la Memoria y Cuenta en la Asamblea Nacional, Castro dijo que el "líder bolivariano fue amable y respetuoso con todos los presentes como es habitual en él".
Según el anciano líder cubano "Cuando una parlamentaria, que lo había saludado amablemente igual que otros adversarios, solicitó hablar, interrumpió su informe y le cedió la palabra, en un gesto de gran altura política". Agrega que le llamó la atención la "dureza con que el Presidente fue increpado con frases que pusieron a prueba su caballerosidad y sangre fría. Aquello constituía una incuestionable ofensa. ... Solo él fue capaz fue responder con serenidad el insultante calificativo de 'ladrón' que utilizó para juzgar la conducta del Presidente por las leyes y medidas adoptadas".
Aparte de constituir una injerencia indebida y abusiva en problemas domésticos venezolanos el senil exgobernante cubano presenta una indecorosa tergiversación de los hechos.
"Después de cerciorarse sobre el término exacto empleado" dice Castro, "respondió con una frase elegante y sosegada: ´Águila no caza moscas´. "Fue una prueba insuperable de mente ágil y autocontrol".
Pero el rastrerismo indecoroso de Castro -por no llamarlo de otra manera- no se detiene allí. Refiriéndose más específicamente al show mediático que montó el führer en aquella ocasión dice: "no alcanzo a explicarme cómo aquel soldado de modesto origen era capaz de mantener con su mente ágil y su inigualable talento tal despliegue oratorio sin perder su voz ni disminuir su fuerza".