GENERACIÓNY: “Delincuentes comunes”, por Yoani Sánchez
Hace un par de años, mi amigo Eugenio Leal decidió sacar un reporte de sus antecedentes penales, trámite indispensable para solicitar ciertos empleos. Confiado, fue a buscar la hoja donde diría que no había sido juzgado por delito alguno, pero en su lugar se encontró una desagradable sorpresa: aparecía como perpetrador de un “robo con fuerza” en el poblado donde había nacido, aunque jamás se había llevado ni la luz roja de un semáforo. Eugenio protestó, porque sabía que aquello no era un error burocrático ni una simple casualidad. Su accionar disidente ya lo había hecho víctima de mítines de repudio, arrestos, amenazas y ahora le traía además una mancha en el historial penal. Había pasado a ser un opositor con un pasado de “delincuente común”, lo cual le resulta muy útil a la policía política para desacreditar.