HAVANATIMES: “Esfera oculta contra esfera pública en Cuba”, por Isbel Díaz Torres
En Cuba la “esfera oculta” determina irremisiblemente a la esfera pública. Ello ha quedado corroborado con el reciente boicot que los agentes de la Seguridad del Estado cubana han realizado al espacio del Centro Teórico-Cultural Criterios.
La importante revista que dirige Desiderio Navarro cumple sus cuarenta años, y lo celebró con un sazonado encuentro en su sede, radicada en el edificio del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), en 23 y 12 del Vedado capitalino.
Venciendo escollos burocráticos para entrar al país los ejemplares de la revista, el prestigioso traductor y ensayista invitó a renombrados intelectuales del patio a la presentación de la misma, y protagonizar un debate público acerca del sentido de la esfera pública en Cuba, para lo cual también invitó a todos los interesados en la temática.
Pero la invitación no era tan abierta como quizás pensó y diseñó Desiderio. A la entrada del imponente edificio del ICAIC, un nutrido grupo de policías políticos, vestidos de civil, determinaban in vivo quiénes eran dignos o no de conformar la “esfera pública de Criterios”.
De tal modo, en el justo momento de mi entrada, supe que habían rechazado a dos miembros del Comité de Integración Racial (CIR), a quienes no conozco íntimamente, pero que he escuchado con interés en los encuentros de la Cofradía de la Negritud, donde asisten regularmente y aportan de manera cordial sus criterios.
Tal arbitrariedad me molestó sobremanera, y pensé informar de inmediato a Desiderio cuando llegara al noveno piso (donde radica el Centro), e intentar enmendar semejante disparate.