HAVANATIMES: “Las raíces de la homofobia durante el período revolucionario”, por Samuel Farber
El sexismo que ha existido en la Cuba post-revolucionaria, particularmente contra los gays, ha sido por mucho tiempo un motivo de incomodidad para los partidarios del régimen, especialmente en países como los Estados Unidos donde se dieron, en los albores de la década de los sesentas, importantes movimientos por la liberación de los homosexuales y de las mujeres.
Susan Sontag, la reconocida crítica de arte, intentó, durante su fase política fidelista, minimizar el problema con un falso relativismo cultural profundamente condescendiente. Según escribió en 1969: “Dadas nuestras sospechas del puritanismo tradicional de las revoluciones de izquierda, los estadounidenses radicales debemos mantener cierta perspectiva, dado que un país conocido principalmente por la danza, la música, las prostitutas, el tabaco, el aborto, lugares de diversión y películas pornográficas, se va sentir tenso y nervioso con respecto a la moralidad sexual y en un mal momento, hace dos años, condujo una redada de varios cientos de homosexuales en La Habana y los envía a una granja para ser rehabilitados. (Los regresaron a su casa hace un buen rato.)