HAVANATIMES: “Levantad la carpa, llegó el circo”, por Dariela Aquiques.
La política diseñada en los 80 por el gobierno cubano para de alguna forma lograr acomodar a la intelectualidad, con ciertas prebendas y “algunos derechos” muy limitados de expresión en ciertos marcos, donde pudieran hacer sus catarsis, como las plenarias o los Congresos de la UNEAC, pero que nunca pasaran de ahí.
Parece haberle bastado a un grupo que se conforma con poder viajar fuera de Cuba de vez en vez, tener un carrito, un poco de “dinero” y cierta fama nacional, que los hace sentirse cabeza de ratón y evidentemente algunos le temen sobremanera a ser cola de león. Por eso se han quedado ahí prefiriendo estas dádivas y el precio es ¡callarse!, (un alto costo ético) como dijera Haroldo Dilla en su post de hace algunas semanas, refiriéndose a la polémica Edmundo-Pablo.
Pablo pudo acogerse a este plan tentador, en cambio no lo hizo, no se calla. Creo que ahí está su mérito mayor.