HAVANATIMES: “Mi Nokia, a la espera de un milagro”, por Alfredo Fernández.
A propósito de discutir mi tesis de maestría, un amigo me regaló un teléfono móvil. Él, al ver que mi tesis abordaba el tema de los “usos no esperados” de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, quiso estar a la altura de mi investigación y tuvo a bien regalarme uno de estos aparatos que ya muchos teóricos también reconocen como “metadispositivo digital,” debido a los cientos de servicios que puede brindar, amen de su servicio originario, comunicar.
Regalarle un teléfono celular en Cuba a alguien como yo, cuyo salario mensual es de –con maestría incluida – 510 pesos (22 USD), es prácticamente un insulto, de manera que pasé varios días, dudando si mi amigo en verdad me había hecho un “obsequio,” o me había regalado un problema.