HAVANATIMES: “Niño, no te rías”, por Irina Echarry
Cada vez que Ileana le pegaba a Jorgito me estremecía, cuando estaba cerca siempre decía algo, pero Ileana me ignoraba. Ahora en el mismo apartamento donde ellos vivían hay otra familia siguiendo la tradición. Me despierta la algarabía de los niños en estos meses de verano, pero lo que me incomoda es la reacción de la madre.
¿Quieres que te dé temprano? Le pregunta a la niña (que tendrá unos seis o siete años) y luego le pega cuando ella responde que se irá para la casa de sus abuelos. Son las siete de la mañana y ya la niña está llorando.