HAVANATIMES: “Permiso para salir de Cuba (El comienzo)”, por Irina Echarry
Le habían dicho que los trámites eran de muerte*. Salir de Cuba de modo temporal o definitivo, cualquiera de las dos versiones, no es el espacio de tiempo que más quiera recordar quien decida dar este paso.
Sí, como las grandes decisiones en la vida, para salir a conocer otro país o visitar amigos o familiares residentes más allá del mar que nos rodea, hay que estar dispuesta a todo.
La Nena quiere salir a estar más de un mes con su novia. (Ya saben que no es cubana y 1 mes es el tiempo que dura la visa de turista aquí). Quieren convivir sin la premura de los 30 días sobre sus cabezas.
El primer paso es sacar un pasaporte.
Es sencillo. Solo debe haber ahorrado 55 cuc (60 usd), y dar el viaje hasta la Delegación Territorial de Inmigración. La oficina que le corresponde a la zona donde vive está situada en un reparto con un bonito nombre: Mañana.
¿A quién podría no gustarle el nombre de “Mañana”?
Pero uno puede salir una mañana y llegar a la mañana siguiente al reparto Mañana, si no se tiene un auto particular o dinero para alquilar uno.