HAVANATIMES: “Poniendo nombre al status quo en Cuba”, por Yenisel Rodríguez Pérez
Me parece acertado el criterio político que evita obtener o extraer conclusiones a partir de datos parciales, reducidos o pertenecientes a un ámbito distinto de aquel al que se aplican. No creo, por ejemplo, que la situación política en Cuba pueda ser sintetizada en el término “Estalinismo”.
No obstante, lo anteriormente expuesto no debe hacernos creer que el error esté en el hecho mismo de nombrar. El error se encuentra en seleccionar precipitadamente el nombre que referirá las características más representativas del estatus quo que rige hoy en Cuba.
Ya desde sus funciones comunicativas básicas la acción nombrar toma importancia política. A través de ella podemos expresar nuestro posicionamiento político con máxima inmediatez.
Precisamos con la fugacidad de un rayo nuestro origen social, nuestros intereses y aspiraciones más imperiosas. Algo que se hace efectivo en circunstancias precisas dónde lo importante es definir y reconocer los posicionamientos políticos de los implicados, y no desplegar un análisis profundo.