INFOLATAM: “Cuba, Obama y las Américas”, por Peter Hakim
El presidente Obama se verá fuertemente presionado para justificar su participación en la Cumbre de Cartagena con el presidente cubano Raul Castro este mes de abril, particularmente por ser una año electoral.
En 2009 EE.UU. se unió a regañadientes al amplio consenso regional para levantar a Cuba la suspensión de la OEA, pero condicionando su regreso al inicio de una apertura democrática por parte de La Habana. Washington no dará ninguna facilidad para que Raúl Castro tome parte en los actos de la Cumbre que produjo la Carta Democrática Interamericana.
Mi conjetura es que se encontrará una forma razonablemente amable para evitar la presencia de Cuba.
A pesar de la decepción generalizada con las políticas de EE.UU. Obama continúa siendo excepcionalmente popular en la región. La gran mayoría de las naciones latinoamericanas, incluyendo a los miembros del ALBA que están tratando de boicotear la Cumbre, quieren ver a Obama en Cartagena. Sin él, el valor de la Cumbre se hunde para todos. Además, los dos vecinos colombianos del ALBA, Venezuela y Ecuador, no tienen ningún interés en provocar una nueva ronda de conflictos en sus relaciones.
Es lamentable que ni la administración de Obama ni el gobierno cubano hayan sido capaces de hacer más en estos últimos años para reducir la tensión y avanzar hacia relaciones normales.