INFOLATAM: “Nicaragua: Daniel Ortega y la tentación del poder absoluto”, por Rogelio Núñez
Daniel Ortega inicia hoy su segundo mandato consecutivo como presidente de Nicaragua para el periodo 2012-2017. Y lo hace, más aún que en 1984 y 2007, con una enorme acumulación de poder en sus manos por el control que ejerce sobre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial unido a un fuerte respaldo ciudadano y a una oposición debilitada y dividida.
Daniel Ortega fue reelegido tras imponerse en unas polémicas elecciones celebradas en noviembre donde obtuvo el 62.46% de los votos, frente al 31.46% de su principal rival, el opositor y empresario de radio Fabio Gadea, que denunció un “inaudito y monstruoso fraude de la voluntad popular” y no reconoció los resultados.
Desde entonces, la oposición no solo ha denuncia el presuto frude sino que está alertando sobre la tentación en la que podría caer Ortega debido a la concentración de poder que acumula. Álvaro Somoza Urcuyo, nieto del dictador Anastasio Somoza García y sobrino de Anastasio Somoza Debayle, que gobernóaron durante 42 años Nicaragua, advirtió al reelegido Ortega, que no es “saludable” concentrar tanto poder: “Presidente Ortega, con la mejor intención se lo digo: un control absoluto no es saludable”.