LANZARLAFLECHA: “Vicente Revuelta”, por Rosa Ileana Boudet
Con la imagen de Vicente Revuelta joven cuando interpreta monsieur Triboulet en La columna y la vid, de Roberto Bourbakis, y obtiene su su primer premio Talía en 1949, recuerdo al actor y director que se inició en ADAD –donde debuta– y trabaja con el Patronato del Teatro, GEL y el Teatro Universitario. La crítica que antes había señalado su astracanesco Lomof en la Petición de mano, de Chejov, de Andrés Castro, destaca su "fuerte temperamento artístico y fina sensibilidad" que lo llevan a Yerma, con Adela Escartín, la sección teatral de Nuestro Tiempo y en 1958 a fundar con Raquel y muchos otros Teatro Estudio. Sus montajes de El baño, de Mayacovsky y Fuenteovejuna, de Lope de Vega. Su acercamiento a Brecht. Sus propias interpretaciones de Galileo o El cuento del zoológico, de Albee. Permanentemente inconforme, quema las naves en los setenta y hace Peer Gynt guiado por Artaud, Brecht, Grotowski y José Martí de donde toma la idea de que "la tierra es una basta morada de enmascarados".