LAOTRAESQUINADELASPALABRAS: “Después del silencio: fragmentos de una entrevista al sacerdote Miguel Angel Loredo (1938-2011)”
Una de las cosas que más me impresiona cuando entro en la prisión de Isla de Pinos, es la conciencia, digamos así pavorosa de que en el centro mismo de Cuba, a espaldas de toda una humanidad, del mundo
civilizado, se estaba produciendo un fenómeno con característica de epopeya, un fenómeno que era vastísimo: decenas de miles de hombres absolutamente indefensos, a merced de la arbitrariedad de una tiranía absoluta, y sin forma humana de controlar esto, ni de responder a esto ni de poder denunciar y hacer trascender al exterior, al mundo, a todo el universo, la tragedia del presidio político cubano. O sea, la impunidad coexistiendo con todas las violaciones del derecho, con toda aquella sangre que se derramaba a diario, con todo aquel dolor, es lo que me golpea cuando entro a mi prisión.