LIVEWIRE: “Smoke Signals to Cuba”, por James Burke
“El número de móvil al que llama no existe.”
El número en cuestión, que pertenece al activista político cubano José Daniel Ferrer García, desde luego existía hace una semana.
Lo sé porque mis compañeros y yo hablamos con él sobre la creciente represión de las personas críticas con el gobierno según se acercaba la visita de tres días del papa Benedicto XVI a la isla.
“El número que marca no es correcto.”
Comprobamos dos veces el número de teléfono del periodista independiente y bloguero Luis Felipe Rojas Rosabal. Es definitivamente el número correcto, pero el mensaje grabado nos habría hecho pensar lo contrario.
“El número que ha marcado está fuera de servicio.”
Nuestros intentos de establecer contacto con la oficina en La Habana de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, organización que no cuenta con el reconocimiento oficial de las autoridades cubanas, también han sido infructuosos.
Ante la frustración continua de nuestros intentos de comunicar con críticos del gobierno, activistas de derechos humanos y periodistas independientes de todo Cuba, es evidente que la represión de la disidencia por parte de las autoridades cubanas adquiere cada vez más tintes orwellianos.