OTROLUNES: “La sangre del Tequila (V). Novela por entregas”, por Félix Luis Viera
Cuando vi al albañil en la recepción de Telemaster se me reveló de pronto el machismo y la homofobia que encerraba este mandamiento bíblico: “No amarás a la mujer del prójimo”. ¿Por qué Dios, en estas, sus Escrituras, no había agregado: “ni amarás, mujer, al hombre de la prójimo”? Y más: “Ni amarás, homosexual, al homosexual del prójimo homosexual; ni tú, lesbiana, amarás a la lesbiana de la prójimo lesbiana”. Qué solos estábamos en esta Tierra tratando de enmendar lo que no tenía arreglo, de hallar la respuesta que no había. Al arbitrio, siempre, de la duda.