PÁGINASDIGITAL: “La debilidad del totalitarismo”
Los gobiernos chavistas pretenden el totalitarismo pero no lo han logrado porque sus sociedades no se lo han permitido. Lo buscan constantemente, ejerciendo una persecución selectiva contra quienes representan el pluralismo político y la posibilidad de construcción de una alternativa que amenace su permanencia en el poder. No pueden quitar la libertad a toda la sociedad como hacen los gobiernos comunistas pero han descubierto que, persiguiendo a algunos, amedrentan al conjunto de la sociedad.
Su gran problema es que todo el proceso de destrucción de las instituciones democráticas, de la República entendida como un sistema diseñado para limitar y distribuir el poder, se ha basado en la concentración del mismo en una persona. No existen números dos y tres, ni nada que se parezca a una cadena de mando en la cual pudiera haber un efectivo orden de sucesión. La absoluta negativa de Chávez a delegar el poder en el vicepresidente que él mismo nombró refleja hasta qué punto este tipo de gobernantes teme entregar el poder incluso a las personas más cercanas, porque sufren el trauma de los dictadores, el de ser víctimas de la conspiración que ellos mismos practicaron.