PENÚLTIMOSDÍAS: “2011: el año de la corrupción en Cuba”, por Ernesto Hernández Busto
El último trimestre del 2010 se cerró con dos escándalos de corrupción en la industria del níquel, que fueron determinante en la destitución de Yadira García, ministra de la industria Básica. Los manejos al margen de la ley en las plantas procesadoras “René Ramos Latour” (Nicaro) y “Pedro Soto Alba” (Moa) —empresas operadas conjuntamente por la firma estatal Cubaníquel y la compañía canadiense Sherritt International— serían la causa de la detención de por lo menos 10 ejecutivos a fines de septiembre del año pasado, en ciudades pequeñas, donde enseguida corrió la noticia.
De acuerdo con un comunicado del gobierno emitido ese mismo mes, García había sido reemplazada por “deficiencias en la dirección del organismo, reflejadas de manera particular en el débil control sobre los recursos destinados al proceso inversionista y productivo de la Industria Básica”.
No era la primera cabeza ministerial que rodaba por asuntos similares. El tema de la corrupción escolta desde hace años la “actualización del modelo” económico decretada por Raúl Castro. Pero en los últimos tiempos se ha convertido en protagonista del menú noticioso cubano, casi siempre a partir de filtraciones difundidas por las agencias de prensa y otros medios independientes.