PENÚLTIMOSDÍAS: “Cinco cosas que un cubano debe saber sobre Corea del Norte”, por Ernesto Hernández Busto
De pronto, coinciden en el feed de mi agregador la noticia de que el gobierno cubano se opuso a condenar a Corea del Norte en la ONU por violaciones de los DD HH, y el resumen de El País sobre la hambruna, las torturas y los campos de concentración en el país comunista. Tal vez la pifian cuando dicen que se trata de “la ÚNICA dinastía comunista del planeta”, aunque a cualquier periodista le costará colocar a nuestra tropical islita, con su pedigree turístico, a la altura del infierno coreano. Hay grados, sin duda. Me pregunto, por ejemplo, por qué Mariela Castro fue capaz de defender a los homosexuales iraníes vía MINREX y no dice nada sobre Corea del Norte, donde tampoco la deben pasar muy bien. Concluyo que es cuestión de grados: allí donde no se reconoce el derecho a la existencia de seres humanos como tales, es poco probable que alcance algún relieve el derecho a la diferencia sexual. Hay, entonces, una distinción importante que el “caso Corea del Norte” nos muestra con evidencia casi insoportable: en escenarios totalitarios, ciertos derechos son más importantes que otros.