PENÚLTIMOSDÍAS: “Misión de la filosofía en la próxima Cuba: dos respuestas”, por Ernesto Hernández Busto
Decidí preguntar a un par de amigos filósofos, antiguos egresados de la Facultad de Filosofía de la Universidad de La Habana, qué creían de la “misión de la filosofía” en una Cuba futura. Es un tema del que no se habla mucho, pero creo que es importante reflexionar sobre cuál puede ser el sentido de la filosofía para los cubanos que hoy asisten, confundidos, a un proceso de derrumbe, donde las formas de utopía moral o política humanizadas (patria, revolución, socialismo, humanidad) se ven devaluadas por el ejercicio totalitario, y en su lugar comienzan a aparecer lagunas de despertar religioso, emergencia de cultos antes marginados y sucedáneos irracionales. Ahí tienen dos respuestas:
Alexis Jardines: Si hablamos de “misión de la filosofía” (expresión algo mesiánica, en mi opinión), el análisis se encausaría por la vía ilustrada. Este camino es peligroso porque tiende a ponderar el elemento ideológico-doctrinal, de lo cual está muy lejos la filosofía. Pero, si se trata de las posibilidades de llenar el vacío conceptual, semántico y axiológico dejado por el ruinoso proyecto revolucionario, la respuesta podría y debería ser otra.