XORNALDEGALICIA: “El futuro de Cuba debe estar en las manos de los jóvenes de 30 años”
Orlando de 55 años y Zamir de Armas de 30 años son dos cubanos que viven en la aldea de Estevesiños, en el concello de Monterrei. Vinieron desde Cuba a refugiarse en sus orígenes, pero sin regresar, pues no habían estado antes. Tampoco reúnen la condición de exiliados, más bien la de resentidos, con un régimen del que son fruto pero del que dicen obtener pocos frutos.
El más joven, Zámir, tiene 30 años y es ingeniero industrial. Estudió en la Universidad del Oriente “junto a la elite y a los hijos de los generales y dirigentes del Partido Comunista”. Su brillante expediente académico le posibilitó venir a Cataluña a complementar su formación. Esta aventura se convirtió, según confiesa a Xornal, en su castigo “porque no me autorizaron a permanecer en el país todo el tiempo de duración de la beca, 22 meses, y yo me quedé acá y entonces ahora sólo puedo regresar a Cuba como turista”.