Demasiado temprano ha comenzado para uno de los lanzadores más talentosos y de mayor futuro dentro del béisbol cubano la intragable odisea de la desconfianza oficial. Aroldis fue elogiado por todos a raíz de su buena actuación en el Mundial de Taipei 2007, integrando un muy mediocre equipo cubano, que regresó a la Isla derrotado por un pujante y joven equipo norteamericano, pero pronto afloraron los problemas: dicen que fue sorprendido robando en una tienda en Taiwan, por lo cual fue sancionado, y que luego tuvo problemas con sus entrenadores en Holguín por considerarlos inferiores a sus potencialidades, lo cual quizás fuera cierto pero en el deporte hace falta mucho estoicismo y a veces humildad. Una vez se corrió por Holguín el rumor de que luego de sus éxitos en Taiwan los scouts de Grandes Ligas habían tasado su brazo en varias decenas de millones de dólares y la posibilidad de que fuera cierto admiraba a todos. Ahora nos llega esta nota, que trasluce una ruta, un destino, un puerto de llegada y una estrella que de no atenderse se apagará:
Aroldis puede hacer historia en la Gran Carpa, pero ya en su país natal no tendrá cobija. Solo hace falta que se anime a hacer el viaje de veras.
Comentario de Anonymous User (Michael Hernandez)
Modificado: 07/07/2008 8:40
Demasiado temprano ha comenzado para uno de los lanzadores más talentosos y de mayor futuro dentro del béisbol cubano la intragable odisea de la desconfianza oficial. Aroldis fue elogiado por todos a raíz de su buena actuación en el Mundial de Taipei 2007, integrando un muy mediocre equipo cubano, que regresó a la Isla derrotado por un pujante y joven equipo norteamericano, pero pronto afloraron los problemas: dicen que fue sorprendido robando en una tienda en Taiwan, por lo cual fue sancionado, y que luego tuvo problemas con sus entrenadores en Holguín por considerarlos inferiores a sus potencialidades, lo cual quizás fuera cierto pero en el deporte hace falta mucho estoicismo y a veces humildad. Una vez se corrió por Holguín el rumor de que luego de sus éxitos en Taiwan los scouts de Grandes Ligas habían tasado su brazo en varias decenas de millones de dólares y la posibilidad de que fuera cierto admiraba a todos. Ahora nos llega esta nota, que trasluce una ruta, un destino, un puerto de llegada y una estrella que de no atenderse se apagará:
Aroldis puede hacer historia en la Gran Carpa, pero ya en su país natal no tendrá cobija. Solo hace falta que se anime a hacer el viaje de veras.