Comentario de Anonymous User (Cirilo Villabertha. Mex. Df)
Modificado: 27/05/2008 18:20
Criticón del Cerro: no veo por ningún lado en la novelas de Eliseo Alberto, esas letanías faulknerianas a las que te refieres. He leído todas la novela de este escritor, incluso "El retablo..." y me parecen bien, pero nada del otro mundo; como bien tú dices la narrativa cubana está a la baja, y seguimos esperando el ardor de un nuevo Arenas, los juegos con el lenguaje de un heredero de cabrera Infante, los barroquismos erúditos de un Carpentier, el fuego poético de los paradisos de Lezama, los mundos sexuales de un Montenegro o los trasvestismos de un Sarduy...Eliseo Alberto es un excelente periodista y un prosista elegante(Cuba Internacional es testigo); leer su colabaración los jueves, en Milenio de México es un regalo. Esta última novela, "El retablo...", y "Esther..." son dos de sus mejores trabajos narrativos alejados de las influencias de su mentor García Márquez. El fondo de una Habana nostálgica añorada por todos (en esas dos novelas), nos hace pensar en él, como el cronista certero de los misterios de esa ciudad que el mar lame con rabia y deseo.
Comentario de Anonymous User (Cirilo Villabertha. Mex. Df)
Modificado: 27/05/2008 18:20
Criticón del Cerro: no veo por ningún lado en la novelas de Eliseo Alberto, esas letanías faulknerianas a las que te refieres. He leído todas la novela de este escritor, incluso "El retablo..." y me parecen bien, pero nada del otro mundo; como bien tú dices la narrativa cubana está a la baja, y seguimos esperando el ardor de un nuevo Arenas, los juegos con el lenguaje de un heredero de cabrera Infante, los barroquismos erúditos de un Carpentier, el fuego poético de los paradisos de Lezama, los mundos sexuales de un Montenegro o los trasvestismos de un Sarduy...Eliseo Alberto es un excelente periodista y un prosista elegante(Cuba Internacional es testigo); leer su colabaración los jueves, en Milenio de México es un regalo. Esta última novela, "El retablo...", y "Esther..." son dos de sus mejores trabajos narrativos alejados de las influencias de su mentor García Márquez. El fondo de una Habana nostálgica añorada por todos (en esas dos novelas), nos hace pensar en él, como el cronista certero de los misterios de esa ciudad que el mar lame con rabia y deseo.