"En el Gobierno de Allende hubo libertad de prensa, de asociación, reunión, no hubo tribunales especiales, ni persecuciones políticas, elecciones libres y todo eso constituye la medula de la democracia y por ello Allende es recordado como lo que fue: un demócrata."
Cualquiera que haya observado el proceso cubano, sabe de sobra que era cuestión de tiempo antes que Chile tomara el mismo rumbo, y además, el señor Pérez olvida que en Cuba faltaban esos mismos derechos que, según él, fueron respetados en el Chile de Allende: entonces, ¿no es aún más hipócrita y culpable la prédica de un sistema que no deseamos ni por asomo para nosotros mismos? Es el caso de Neruda, que conociendo de sobra a los Fernández Retamar, y a Guillén el "malo", y a los matones De la Guardia, y habiendo sido amigo de Batista en los años 40, se calló, y no denunció el fidelismo de Allende y lo hizo pasar por esperanza, por democracia. Si eso no es un crimen y una canallada, ¿entonces qué es?
Precisamente, el genio de Pinochet consistió en advertirlo a tiempo y reconocer que sin derrocar al presidente electo y exterminar a los comunistas no había solución posible, (por cierto Hitler fue electo democráticamente, y Fidel Castro también, durante más de 50 años!!!, y Chávez, tres veces!!).
Pero nada de eso es importante, si vamos a ver, y nada de eso merita una estatua en la Plaza: por lo que Augusto Pinochet merece una estatua es porque, sabiendo que sería condenado por la opinión pública, por la posteridad, por los amigos poetas del hipócrita de Neruda, por los músicos y los trovadores, por los novelistas y las vedettes, por niños y viejos, por socialdemócratas y arribistas, por damas y cabelleros, SE ARRIESGÓ, y se jugó la posteridad, el buen nombre, cosa que los socialistas no han hecho jamás, pues la Historia los absuelve, ya que son ellos quienes la ESCRIBEN...
Por eso yo rindo homenaje a su vilipendiada memoria: ¿dónce está la estatua de Pinochet, donde está la playera con su cara? ¿De qué se quejan los allendistas, si al final, ganaron arrolladoramente y vendieron al mundo su versión tergiversada de los hechos?
Comentario de Anonymous User (NDV)
Modificado: 04/07/2008 8:00
Cito el comentario de Ivan Pérez:
"En el Gobierno de Allende hubo libertad de prensa, de asociación, reunión, no hubo tribunales especiales, ni persecuciones políticas, elecciones libres y todo eso constituye la medula de la democracia y por ello Allende es recordado como lo que fue: un demócrata."
Cualquiera que haya observado el proceso cubano, sabe de sobra que era cuestión de tiempo antes que Chile tomara el mismo rumbo, y además, el señor Pérez olvida que en Cuba faltaban esos mismos derechos que, según él, fueron respetados en el Chile de Allende: entonces, ¿no es aún más hipócrita y culpable la prédica de un sistema que no deseamos ni por asomo para nosotros mismos? Es el caso de Neruda, que conociendo de sobra a los Fernández Retamar, y a Guillén el "malo", y a los matones De la Guardia, y habiendo sido amigo de Batista en los años 40, se calló, y no denunció el fidelismo de Allende y lo hizo pasar por esperanza, por democracia. Si eso no es un crimen y una canallada, ¿entonces qué es?
Precisamente, el genio de Pinochet consistió en advertirlo a tiempo y reconocer que sin derrocar al presidente electo y exterminar a los comunistas no había solución posible, (por cierto Hitler fue electo democráticamente, y Fidel Castro también, durante más de 50 años!!!, y Chávez, tres veces!!).
Pero nada de eso es importante, si vamos a ver, y nada de eso merita una estatua en la Plaza: por lo que Augusto Pinochet merece una estatua es porque, sabiendo que sería condenado por la opinión pública, por la posteridad, por los amigos poetas del hipócrita de Neruda, por los músicos y los trovadores, por los novelistas y las vedettes, por niños y viejos, por socialdemócratas y arribistas, por damas y cabelleros, SE ARRIESGÓ, y se jugó la posteridad, el buen nombre, cosa que los socialistas no han hecho jamás, pues la Historia los absuelve, ya que son ellos quienes la ESCRIBEN...
Por eso yo rindo homenaje a su vilipendiada memoria: ¿dónce está la estatua de Pinochet, donde está la playera con su cara? ¿De qué se quejan los allendistas, si al final, ganaron arrolladoramente y vendieron al mundo su versión tergiversada de los hechos?