Opinión

Drama 'in crescendo'

La crisis exige medidas concretas: cambios radicales en el gobierno que bloquea el desarrollo y el progreso de la sociedad.


La crisis de la sociedad se ha agravado con el azote de los huracanes Gustav e Ike, que devastaron casi todo el territorio con una diferencia de pocos días, provocando el mayor desastre en toda la historia de la República. La duplicada destrucción se produjo cuando están a punto de cumplirse 20 años de continuada crisis económica, política y social, el llamado Período Especial, con serias afectaciones a los demás aspectos de la vida nacional, incluidos los valores espirituales.

Esta situación se ha reforzado por factores externos adversos, como la extraordinaria subida de los precios de los alimentos en el mercado internacional, situación crítica para un país que importa el 84,0% de los alimentos, y la subida del precio de los combustibles —atenuada en las últimas semanas—; combinado con la caída de la cotización del níquel, rubro que representó cerca del 60,0% de las exportaciones cubanas en 2007. A esto se unen los riesgos provocados por la crisis internacional en elementos determinantes en los ingresos externos, como el turismo y las remesas, creándose un futuro muy incierto.

En ese contexto, la destrucción ocasionada por los huracanes será imposible de enfrentar por el gobierno sin la ayuda internacional, y a la vez, sin un cambio radical en el sistema disfuncional que por años ha trabado el desarrollo de la economía y el progreso de la sociedad.

La magnitud del desastre es extraordinaria: aproximadamente 500.000 viviendas destruidas parcial o totalmente (cerca del 15,0% del maltrecho fondo habitacional disponible); devastación del sistema electroenergético; pérdida de miles de hectáreas de cultivos —en particular plátano, cítricos y arroz—; considerables afectaciones a la crianza de aves y cerdos; cientos de escuelas, hospitales, instalaciones deportivas, centros fabriles, casas de curar tabaco y almacenes dañados, con deterioro de alimentos, materias primas y equipos.

Las primeras evaluaciones oficiales han cuantificado las pérdidas en un entorno superior a los 5.000 millones de dólares, aunque la verdadera cifra quizás nunca podrá conocerse con exactitud. Los efectos fueron más devastadores debido al precario estado de las viviendas y la infraestructura en general, por tantos años de continuada descapitalización y falta de un mínimo mantenimiento, porque por años conseguir clavos y cemento es una proeza o un acto ilegal.

Las consecuencias son imprevisibles ante un gobierno que pone increíbles reparos a la asistencia internacional, al mismo tiempo que altos funcionarios reconocen la inexistencia de reservas para enfrentar el desastre. En provincias como Pinar del Río, donde se afectó más de la mitad de las viviendas, quedan por reconstruir más de 15.000 dañadas por huracanes de años anteriores.

Esto se repite en los demás territorios, en especial en el norte de la región oriental, donde, en adición, por estudios realizados con anterioridad —mediante la cooperación del Instituto de Planificación Física de Cuba y el Programa Mundial de Alimentos—, en la mayoría de los municipios existe una alta vulnerabilidad alimentaria, ahora agravada por los efectos de Ike.

Los riesgos

En estas circunstancias es indispensable echar a un lado complejos políticos y aceptar la ayuda, fundamentalmente de Europa, Estados Unidos y en especial de la comunidad cubana en el exterior, que se ha mostrado generosa, pero está imposibilitada de actuar, tanto por la posición intransigente de las autoridades de La Habana como por las restricciones impuestas por la administración norteamericana.

Por otra parte, el gobierno está urgido de promover cambios radicales en un sistema que por tantos años ha bloqueado el desarrollo. Cuba posee un potencial productivo importante, que podría utilizarse con efectividad en su reconstrucción. Pero habría que dar libertad real a los ciudadanos para estimular sus capacidades y creatividad.

El Decreto-Ley 259 para la entrega de tierras ociosas en usufructo, adoptado en julio pasado, aunque podría propender a la obtención de ciertos beneficios, por sus limitaciones y manifiesta inclinación a mantener el estricto control estatal sobre los productores, no creará las condiciones óptimas para liberar totalmente las fuerzas productivas en el campo. Es necesario corregir sus deficiencias para desatar los nudos que permita el amplio incremento de la producción agropecuaria a los niveles que de manera urgente son indispensables.

Al mismo tiempo, deberían crearse las bases legales para que se pueda ejercer con plena libertad el trabajo por cuenta propia, y en una primera fase, se desarrollen pequeñas y medianas empresas (PYMES), creadoras de riquezas y empleo, así como flexibilidad a la economía.

Es indispensable la participación de la inversión extranjera en un marco de beneficio mutuo. La Isla no cuenta con recursos para enfrentar las consecuencias del prolongado proceso de descapitalización presente durante los últimos 20 años. Necesita, además, tecnologías de avanzada y salir del aislamiento internacional.

Hoy el margen de actuación de las autoridades se ha reducido significativamente, ahondado por las consecuencias de los dos huracanes. Una dilación en la toma de medidas concretas para salir de la crisis podría ser fatal. El disgusto popular ha crecido a niveles muy altos, y el antiguo crédito político se ha perdido en gran medida. Existen riesgos de que el pacífico panorama social se convulsione, y no puede descartarse la posibilidad de que una población desesperada se lance al mar, como en otras ocasiones, en busca de las costas de Estados Unidos, lo que podría crear serías tensiones con ese país.

Confiar demasiado en el coronel Chávez tiene muchos riesgos cuando la principal y determinante riqueza de Venezuela parece perder el excesivo valor mantenido en los mercados y las posibilidades de éxito de su recién creado partido en las próximas elecciones regionales parecen bastante inseguras. Paralelamente, deliran quienes imaginan un regreso ruso, para volver a ser los santos patrones del totalitarismo en Cuba: ni la actual Rusia es lo que fue la URSS, ni los tiempos son los mismos.

Las responsabilidades del gobierno son más elevadas que nunca. Debería entenderlo y tratar de resolver esta situación extraordinariamente difícil y complicada desde posiciones realistas, en un marco civilizado y de reconciliación nacional. Tomar otra actitud sería insensato.

© cubaencuentro

8 Comentarios


8 by John Smith (Usuario no autenticado) 09/10/2008 21:40

Sr. Oscar Espinosa Chepe siempre se agradecen sus escritos pero si el régimen del PCC accediera a sus recomendaciones no sería el sistema totalitario y opresor que es. Por lo tanto opino que periodistas como usted deberían, además de describir el problema y nombrar la causa, deberían proponer cómo se podría forzar a que esas medidas entren en vigor y tengan que ser aceptadas por el PCC. Esto se lo expreso respetuosamente y porque me interesa saber cómo y por qué algunos de ustedes desde Cuba creen que el PCC va a aceptar los proyectos disidentes. Quizás ustedes no crean que el PCC acepte nada y entonces se me ocurre preguntarle, Espinosa, ¿por qué hay líderes disidentes que siguen lanzando proyectos y más proyectos a sabiendas de que no serán aceptados? ¿Qué objetivo tiene ese procedimiento, si tiene alguno? Disculpe mis preocupaciones pero me parece ingenuo esperar peras del olmo sin que al menos se diga: hay que tumbar al olmo con tal herramienta y luego sembrar el peral para conseguir nuestra meta. Le agradecería una respuesta al respecto. Gracias y suerte Espinosa, siempre leo sus escritos.

7 by Sufre Seguroso (Usuario no autenticado) 07/10/2008 20:20

(1) A parte de Bobo de la Yuca que otra cosa tu eres, so envidioso y miembro de la brigadita UCI. Yo creo que el articulo mas objetivo no puede estar. Y para callarle la boca a uds los super socialistas, no solo critica sino que incluso propone una solucion bastante logica. Dejen a la gente hacer y veran los resultados. La culpa de todos los males en Cuba lo tiene la centralizacion de la vida. Un gusto leerte Chepe.

6 by EL BOBO DE LA YUCA (Usuario no autenticado) 07/10/2008 20:20

Usurparon mi seudónimo. Este artículo es EXCELENTE. Gracias, Chepe

5 by Cuba no aguanta mas.... (Usuario no autenticado) 07/10/2008 20:20

Las ruinas materiales y del alma en Cuba ya no aguantan mas.....La dictadura cree que tiene el control, pero las energias de la frustracion llevan 50 años creciendo y alimentandose del odio y la desesperanza.

4 by Rodolfo Monteblanco (Usuario no autenticado) 07/10/2008 20:20

Con el mayor respeto, creo que este análisis no es mas que llover sobre mojado y hay planteamientos que bordean a perogrullo. Esperar que la nomenklatura aplique tan siquiera una delas medidas que lógicamente son necesarias, es como creer que estan dispuestos a firmar la sentencia de muerte del castrismo. Lo que se percibe en cambio, es un aferramiento al poder tan obcecado y reciclado como hace 50 años bajo la permanente tutela del Reflexionante. No hay otra cosa en el horizonte. Esas medidas tendran que ser impuestas por el inexcusable reclamo popular. Nunca bajarán de "arriba".

3 by Esther G.T. (Usuario no autenticado) 07/10/2008 15:20

No se puede relatar una verdad ni mejor ni mas claramente. Cuidado!! las cosas se les pueden ir de las manos, uno es sometido mientras no te pique el hambre a ti o a tu familia.. y llega un punto q dices " ya basta" y esto puede acabar mal. Los cubanos llevan muchos años sufriendo las consecuencias de un régimen paleolítico y que solo hace una víctima y es el ciudadano de a pié, el que siempre paga los platos rotos. Es de verguenza q no acepten ayuda exterior aún sabiendo q es materialmente imposible abastecer alimentos a esas pobres personas, es fácil creerse Dios en la tierra cuando el q padece es otro!!! De verdad espero que quien quiera q este allí arriba... ilumine con un poco de cordura y humanidad a los que desde arriba dicen " no".

2 by patent (Usuario no autenticado) 07/10/2008 15:20

No es necesario el paso de un huracán para detectar la crisis de hambruna que padece el país,sobretodo en el interior de provincias y puebluchos que no son nada,porque lo poquísimo se reparte en las cabeceras municipales y los otros infelices deben aplaudir la idea.Soalmente se divulga lo que le conviene al partido gobernante,el pueblo de a pie solo puede hablar donde no lo escuchan

1 by EL BOBO DE LA YUCA (Usuario no autenticado) 07/10/2008 15:20

Creo que Chepe debe tomarse unas vacaciones y no hacerle perder tiempo al lector. Los últimos artículos son exactamente iguales.

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