Represión, Primavera Negra

La lección del Sáhara

Los cubanos debemos valorar los gestos y las perspectivas de aquellos gobiernos y personalidades con alguna influencia sobre el acontecer en la Isla, para saber con qué posibilidades contamos


Luchar contra una dictadura totalitaria encierra, entre otros, un grave problema: como se trata de una lucha contra una “totalidad” que implica a todos los factores de la realidad material y subjetiva del país en cuestión, es casi imposible llevarla a cabo desde dentro sin alguna forma de auxilio exterior. Cuando éste no es suficiente o no existe, entonces ocurre lo que ocurrió en la España franquista, o lo que ocurre en el Sáhara Occidental respecto de Marruecos, y en Cuba respecto del castrismo: la situación de sometimiento se consolida y prolonga para mayor desgaste de los pueblos que la padecen. De ahí que se deban valorar los gestos y las perspectivas de aquellos gobiernos y personalidades con alguna influencia en la trama, para saber con qué posibilidades contamos. En nuestro caso (el de Cuba), España es sin duda uno de esos actores importantes y, por eso, lo mismo nos puede ayudar que perjudicar, según el sentido o el contenido de su conducta. Ahora mismo ese papel ha alcanzado un protagonismo notable, lo que justifica que nos ocupemos un poco de cómo ha sido concebido el “libreto” por el Gobierno de Madrid (¿o debo decir de La Habana?) y cómo ha afectado esa concepción al desarrollo de la “obra”.

Centrémonos en algo que ha sido noticia reciente en España: la remodelación hace ya algunas semanas del Gobierno realizada por el presidente Rodríguez Zapatero. De esto lo que nos interesa en principio es que el señor Miguel Ángel Moratinos, hasta este momento ministro, quedó fuera del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y, en general, del gabinete. Y no oculto que el hecho me satisfizo. Moratinos fue el ministro español que visitó tres veces Cuba y en ninguna se reunió con la oposición; el que logró que la Unión Europea eliminase las sanciones impuestas al régimen en 2003 tras la Primavera Negra y luchó denodadamente porque eliminase la Posición Común; y el que puso a disposición de la dictadura todas las facilidades para que la solución del problema que planteaban a ésta los presos políticos fuese el destierro y no la liberación incondicional y, si de pedir se tratase, la derogación de todas las leyes represivas. Las fotos en las que aparece con Raúl Castro y el Canciller cubano son tan melosamente “diplomáticas” que resultan insultantes.

Pero, lo siento, pese a todo, no puedo brindar por el cambio. Su sustituta, la señora Trinidad Jiménez, aparece como un enigma bastante despejado.

En el poco tiempo que media entre el instante del nombramiento y el presente he seguido con interés su trayectoria. En este caso no importa que ésta sea breve; estamos ante el comportamiento de una continuidad o —como debe de ser para que la sustitución tenga sentido— de un punto de inflexión. Pues bien, lo que se observa de esa incipiente trayectoria no parece muy prometedor: apunta más bien a lo primero. Y ojalá me equivoque.

Antes de referirme a lo que tiene que ver específicamente con Cuba prefiero detenerme en cómo la nueva Ministra (y en conjunto el nuevo Gobierno) gestiona lo que sucede en el Aaiún desde el lunes 8 de noviembre. ¿Por qué? Porque allí hay un escenario de represión extrema y un grado de implicación histórica y moral por parte de España que pueden servirnos de referente.

El pasado 10 de octubre unas 10.000 o 20.000 personas acamparon pacíficamente en una zona desértica próxima a El Aaiún con el propósito de denunciar la vulneración de sus derechos sociales, entre ellos algunos tan primarios como el de acceder a un trabajo y a una vivienda. El 24 del mismo mes murió Nayem Elgarhi, de 14 años, por disparos de la policía de Marruecos. Ocho días después el Ministro de Asuntos Exteriores marroquí declara que se negocia con los representantes del campamento. El 4 de noviembre el Frente Polisario denuncia que el campamento se halla sitiado y desmiente que haya diálogo alguno. El día siguiente dos periodistas españoles son agredidos en una sala del Tribunal de Primera Instancia de Casablanca. El 6 el rey Mohamed VI advierte que “no tolerará ninguna violación, alteración o puesta en duda de la marroquinidad” de la zona del Sáhara Occidental que está al este del muro de Marruecos y que controla el Frente Polisario. Y el 8 de noviembre se produce el asalto al campamento por militares y policías de Marruecos; acción que fue calificada por el ministro de Asuntos Exteriores saharaui, Mohamed Uld Salek, de “acto de barbarie”, por lo que solicitó la intervención inmediata del Consejo de Seguridad de la ONU.

¿Y qué hizo la nueva Ministra (por consiguiente, el nuevo gabinete de Rodríguez Zapatero)? Se limitó a pedir “calma y contención” a las dos partes. Y luego ha sido consecuente con esa actitud tibia, sin tomar partido, pese a la presión de todas las fuerzas políticas y sociales españolas y de la prensa que, por cierto, el régimen marroquí ha impedido ejerza su trabajo, atentando contra el derecho democrático de la libertad de información. Fue a finales de noviembre (cuando cabe sospechar que las huellas de lo sucedido durante el asalto al campamento hayan sido borradas por la arena del desierto y los acontecimientos posteriores) que autorizó a un corresponsal de El País y otro de El Mundo, los principales periódicos españoles, para que accedieran a la zona.

Si queremos comprender mejor la calidad de esta posición convendría conocer además los antecedentes históricos esenciales. Al menos que esta región fue colonia española desde 1958 hasta 1976, y que entonces España abandonó el territorio sin lograr que se celebrase el referéndum de autodeterminación que se había propuesto, ni que luego el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya lograra poner orden y frenar las pretensiones anexionistas de Marruecos y Mauritania (el norte para el primero y el sur para el segundo) que, como se sabe, al retirarse Mauritania por el desgaste de la guerrilla de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática), facilitó que Marruecos se incorporase también esa parte en 1979. Después de los enfrentamientos de 1987 y 1988, Marruecos y el Frente Polisario acordaron detener las hostilidades y celebrar un referéndum. En 1988 la ONU le dio la razón al pueblo saharaui y exhortó a las partes para que se entendiesen. Lo que hasta ahora sigue pendiente y, según todos los indicios, así será ad infinitum. O hasta que estalle un conflicto entre las partes que desestabilice la zona, con todo lo que eso puede implicar no solo para Marruecos y la RASD, sino también para el sur de Europa.

O sea, que si miramos atrás, España tiene algo que ver en todo esto. Y por eso queremos suponer que debe sentir, por lo menos, una fuerte identificación moral con el pueblo saharaui. Sin embargo, el Gobierno se ha aplicado en fabricar la duda al respecto. Por ejemplo, en 2007 vendió a Marruecos alrededor de 10 millones de euros en armas; casi 120 millones en 2008 y cerca de 60 millones en 2009. Armas que es fácil imaginar contra quiénes se utilizan o pueden utilizarse en el futuro. Y siendo coherente con esto, ahora, después de los acontecimientos del pasado 8 de noviembre, las declaraciones de la Ministra fueron las siguientes: “Para condenar habría que tener un conocimiento completo de cuáles han sido los hechos que se han producido”.

También ha aclarado que están defendiendo los intereses de España, al tiempo que lamenta y rechaza el uso de la violencia por ambas partes. Todo lo cual está muy bien, pues en realidad no se ha podido establecer si las denuncias del Frente Polisario son del todo exactas. Está muy bien, menos por una cosa en la que debemos insistir: como ya apuntamos, Rabat —régimen no democrático al fin—, se opuso a que la prensa internacional cubriese los acontecimientos; sólo la marroquí pudo trasmitir la versión oficial. Y este detalle no es nimio. ¿Cómo, si es así, podría tenerse un “conocimiento completo” de los hechos? ¿Por qué no se apela mejor al silogismo o razonamiento deductivo categórico de la lógica aristotélica y se plantean que quien eso hace algo oculta, y que quien algo oculta merece como mínimo el perjuicio de la duda y, por tanto, que se le exija mostrar eso que oculta o, si no, debe ser condenado sin paliativos? Condenar a un régimen hermético no es, pues, como ha dicho la Ministra, “apresurar” juicio alguno; es juzgar el hermetismo en sí; la falta de transparencia tras la cual suelen ocultarse las peores arbitrariedades que, en el caso, se extienden hasta 35 años atrás.

Pero, como dije, sólo quería utilizar estos hechos a modo de referente para intentar entender desde otro ángulo la actuación del Gobierno de España y el punto a donde parece nos lleva. Y una vez hecho esto, ya podemos volver a nuestro asunto y pensar las perspectivas que el cambio de Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación en el gabinete de Rodríguez Zapatero abren con respecto a la Isla.

Si consideramos esos acontecimientos, ¿podemos los cubanos esperar algo diferente? ¿Algo mejor?

Veamos el debut. El 25 de octubre la nueva ministra asistió al Consejo de Ministros de Exteriores europeos, y prácticamente sin matices repitió el discurso de su antecesor. Insistió en la idea de que la Unión Europea debe dar “una señal” al régimen (a Cuba, dice ella impropiamente). Y presentó como pruebas de la señal del régimen los 42 presos políticos “liberados” (en verdad desterrados) hasta ese momento y las medidas económicas que ella —como su antecesor— califica de “proceso de reformas” que, por el contexto en que lo dice, sugiere se encaminan a la apertura económica y la democratización. En consecuencia, los jefes de la diplomacia de los veintisiete tomaron una decisión que pretendieron fuese salomónica: mantener la Posición Común y, a la vez, “explorar vías de acercamiento a Cuba”. Para efectuar esta “exploración” designaron a Catherine Ashton, coordinadora de la política exterior comunitaria.

Sin embargo, la nueva Ministra celebró este resultado como una victoria. Habló de que se abría una “nueva relación bilateral” entre la UE y la Isla que desembocaría en un acuerdo, de modo que la UE llegará a mantener en un futuro inmediato relaciones con la dictadura “como con el resto de los países del mundo”. Toda una revelación en la que debemos detenernos un instante. Leamos de nuevo y con calma la frase: “Como-con-el-resto-de-los-países-del-mundo”. ¿No es interesante? O sea, la nueva Ministra (como antes el Ministro saliente) considera que el régimen cubano debe de ser tratado al igual que un gobierno democrático; es decir, como si los 42 presos políticos desterrados y los que aún quedan en las cárceles o están siendo excarcelados mediante la confusa figura de las “licencias extrapenales”, constituyeran parte de la normalidad de nuestra civilización; como si la imposición del sistema político que rige en la Isla (unipartidista, policíaco y con un mendaz sentido de la justicia) fuera como el que rige en “el resto de los países del mundo”. Y, si a lo que se refiere no es a ese resto, sino a los países que violan los derechos humanos y tienen regímenes dictatoriales como el cubano con los que la Unión Europea mantiene relaciones normales, entonces es que está mirando el asunto desde el ángulo equivocado. ¿No sería más justo pedir que se le dé a esos países el mismo tratamiento que se le da a Cuba, y no al revés?

Con independencia de lo que respondió en su momento la dictadura, y de lo que suceda a mediados de diciembre —cuando se vuelvan a reunir los veintisiete para ver qué ha logrado la señora Ashton—, el comienzo de la Ministra española es una declaración de intenciones (y hasta de principios) que preocupa. Sobre todo si se tiene en cuenta que las señales poco claras al respecto continúan sucediéndose con absoluta coherencia.

Mientras escribo estas líneas, por ejemplo, el arzobispo de La Habana Jaime Ortega, que aparece como mediador ante el régimen en el destierro de los presos políticos, estaba bajándose del avión en el aeropuerto de Barajas. Horas después se reunió con la Ministra para evaluar el proceso de “excarcelaciones” y, al mismo tiempo, las reformas económicas de la dictadura. También se encontró con el ex ministro, el señor Moratinos, que además es amigo suyo. Pero con los expresos políticos confinados en la Península fue un poco diferente; con estos sólo accedió a reunirse gracias a la mediación de personalidades ajenas al Gobierno y con carácter reservado el día 29 de noviembre, y únicamente con una representación y para analizar cuestiones prácticas a petición de estos, tales la homologación de títulos universitarios de los deportados, además de la excarcelación de los que aún permanecen en prisión y la salida de los familiares que todavía se encuentran en la Isla. Es decir, que al parecer tanto la Ministra como el Arzobispo son más generosos al tratar los asuntos de Cuba entre ellos y con el régimen, que cuando se reúnen con los opositores. Esta actitud, con independencia de los “logros” que pueda arrojar —y aunque sólo sea por el mensaje político que trasmite—, debiera valorarse. Creo que bordea una línea peligrosa que rebasa las simples conveniencias de la diplomacia. ¿Que de otro modo se lograrían menos concesiones de la dictadura? Probablemente. Pero de éste, aparte de resultados pírricos aunque deseables, lo único que se obtiene es que aquella mejore su imagen, prolongue el control absoluto y pueda continuar decidiendo sin obstáculos sus jugadas más rentables. Establecer, pues, qué es lo que más conviene, parece poco complicado.

Con semejante comportamiento a la vista, las preguntas que se me ocurren casi que podrían omitirse por obvias; una obviedad que afecta tanto a las preguntas mismas como a sus posibles respuestas: ¿Cuando la nueva Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación de España visite Cuba hará lo que no hizo su antecesor y, como sí hizo ella antes de ocupar la cartera en cuestión, se reunirá también con los opositores, como podría hacer por cierto en la mayoría de esos países del mundo a que se refiere en su apelación? ¿Rectificará la actitud anterior y facilitará que los presos políticos desterrados en España reciban el asilo al que tienen derecho? ¿Demandará que se respeten los derechos humanos y denunciará en todas las tribunas internacionales sus violaciones, apoyando moralmente a quienes se esfuerzan porque se produzca un cambio político, aparte del económico y social que pretende el régimen, o considerará que (como en el Sáhara Occidental) aún no se tiene un “conocimiento completo de cuáles han sido los hechos que se han producido” y mantendrá la política de la diplomacia blanda o de sumisión que conocemos? ¿Pondrá por delante los derechos humanos o, como en los tiempos del señor Moratinos (y ahora en el Sáhara), los “intereses de España” continuarán siendo la prioridad?


© cubaencuentro

17 Comentarios


17 by pacope (Usuario no autenticado) 30/12/2010 6:40

A veces parecemos obviar un simple hecho: la suerte y el destino de Cuba se deciden en Cuba. Esta perogrullada tiene cola y coña. Para comer camarones hay que mojarse...los pies. Entonces, para comprender lo difícil que es la posición mediadora de la Iglesia en Cuba hay que ser un poco más realistas y honestos. Realistas porque sería ilusorio ignorar que el poder sigue en manos del régimen, con sus mecanismos represivos todavía eficaces. Honestos porque sabemos que es dentro de la Isla donde se corren los riesgos y donde se adquiere el liderazgo.

16 by El loco de Lawton (Usuario no autenticado) 21/12/2010 18:01

Lo del Sahara Occidental es una pena y de las peores tanto para Espana, como para el mundo Arabe como para la ONU. Todo el mundo critica el muro de Israel, porque son judios contra musulmanes, pero nadie levanta su voz (especialmente en el mundo arabe) para denunciar el muro que ha levantado Marruecos a lo largo del territorio saharaui. Nadie denuncia la intervencion militar y la explotacion de los recursos sarahuies, porque el gobierno marroqui tambien es musulman. Los campos de refugiados, como el de Tindouf, llevan casi 40 anios de existencia, y la poblacion saharaui en parte gracias a becas en Espana y becas en Cuba, tiene el mayor nivel de educacion en toda Africa. Los sarahuis, si se les da la opportunidad, podrian mostrar al resto del mundo arabe que se puede ser musulman y moderno. Sin embargo, comenzando por Espana y terminando por la ONU a nadie le interesa meter las manos en esa candela. Una verdadera pena, porque Marruecos lleva decadas pisando al pueblo sarahui y nada. En cuanto a Cuba, como alguien dijo, los problemas de los cubanos los tenemos que solucionar los cubanos.

15 by ana renema (Usuario no autenticado) 07/12/2010 22:21

El articulo es muy complicado para mi poco conocimiento de esos paises de Africa del Norte donde España influye influencia parecida a la que tiene en Cuba. No se si se perecen ((Cuba y el Sahara) o no. Solo vi que condenaron acarcel al animal Willy Toledo por estar a favor. Despues que el dijo que Zapata era un delicuente comun, no puedo hacer mas que quedar pasiva, injusticia o no, le toco su hor a Toledo por animal.

14 by Alex González (Usuario no autenticado) 06/12/2010 22:00

Señor Joao Gómez, NO: 13, ¿y para usted quiénes son los cubanos? ¿De qué país libre y soberano habla usted?, que dice "somos". Usted debe ser parte de la dictadura, porque esta es la que dice que Cuba no se mete en "los problemas internos de nadie", cuando todo el mundo que el dictador Fidel Castro y su gobierno se mete en los problemas de todos los países desde hace 50 años. Así que usted sabe que está mintiendo, qué pena. Y este artículo y otros de CE son muy buenos, aunque a usted le duela. Saludos.

13 by joao gómez (Usuario no autenticado) 06/12/2010 14:22

perdonen , pero los problemas de los cubanos tenemos que resolverlos los cubanos y españa que se quede en su lugar , las relaciones son diplomáticas no de padre a hijo ni de subordinado a jefe ...somos un país libre y soberano nadie tiene que decidir por nosotros o es que ustedes se han dormido en la política del siglo XX???? Se les agradece cualquier intento de negociación y diálogo pero eso no les da derecho a decidir ni por cuba ni por el Sahara ni un carajo ... hay que madurar......dejémonos de articulitos de medias tintas , mejor de lentas y mediocres tintas con la antigua metrópolis que ya el siglo XIX pasó ..... tampoco Cuba se mete en los problemas internos de nadie ...

12 by Joel Cárdenas (Usuario no autenticado) 04/12/2010 16:40

SEÑOR F, NO 11 no soy muy entendido en estos asuntos pero creo que lo que pasa es que el analista plantea argumentos sólidos y no siempre puede ofrecer una solución definitiva pues. Sin embargo Germán deja claro, como lo dice otro comentario, que no podemos contar con los españoles y sus paños tibios con el castrismo, y yo creo que esa es una solución, saber que no podemos contar con el señor Zapatero y sus compinches. Gracias

11 by M (Usuario no autenticado) 04/12/2010 7:00

Sr. Cardemas: lo que quiero hacerles entender a los comentaristas del articulo es que los teorizantes que pululan en esta pagina web solo hacen analizar, analizar y mas analizar. Cogen un mango de la mata, hablan del color de la textura, de la forma y de cualquier otra caracteristica del mango hasta que el mango se les pudre en la mano y no se lo comen. Cualquier analisis puede tener validez en tanto presente conclusiones pero si es un problema real ir mas alla de la hipotesis o de la Teoria. O sea plantear soluciones si no es perder el tiempo. No lo cree Ud. asi?

10 by Odalys Sánchez (Usuario no autenticado) 03/12/2010 23:22

Este artículo está muy abarcador y queda muy bien demostrado, punto por punto, por qué la la politica del gobierno del angelito Zapatero jamás ayudará a la liberacion de Cuba. Gracias a Germán y a CE

9 by A. Vilches (Usuario no autenticado) 03/12/2010 23:22

Esta muy buena esta crónica, aparte de lo de Marruecos me queda clarisimo que no tenemos nada que esperar de la Trinidad y el presidente Zapatero, vamos a seguir jodidos con los españoles por buen tiempo. Ay cojones que Dios nos ayude.

8 by Chencha (Usuario no autenticado) 03/12/2010 11:21

Hereje cariño, despues de leer tu comentario nº 4, la verdad, que, habiendo vivido en españa durante los ultimos 15 años no sé qué pensar, -si estas amarrado al palo en la hoguera y si el palo lo llevas por dentro-. Por favor, mandame la dirección del cdr castrista en que vives que quiero mudarme para él a ver si con este frio que pela me dan un poquito de caldosa, pero para hechársela a mi bmw z4, que seguro de anticongelante funciona. Miraré triste desde mi ventana las hordas de obreros españoles con sus guantes rotos y sus zapatos viejos haciendo cola para que en Caritas le den un mendrugo de pan y un jarrito de algo caliente... ah no, que eso fué en la guerra civil. Recorcholis! estas en un cine escribiendo con tu iphone! yo que tu me andaría con cuidado que como está de terrible la situación en españa a la salida te van a robar hasta las palomitas que se te hayan quedado enredadas en el jersey. Me miedo. De verdad es que hay cada uno que se ha ido de cuba pero que el cdr no se les ha salido del coco

7 by Lula (Usuario no autenticado) 03/12/2010 2:22

Creo que un buen indicador de si un articulo es bueno es si Mario Faz lo critica. Si lo hace es excelente. Este es excelente

6 by Joel Cárdenas (Usuario no autenticado) 02/12/2010 22:41

Señor Mario Faz, COMENTARIO NÚMERO 1, en realidad soy un fiel lector de sus comentarios en estos foros, pero ahora no entiendo bien lo que quiere decir. He leido el articulo de nuevo, y también su comentario, y me parece que su comentario y el articulo coinciden en el mismo objetivo, nada más que en el artículo está sugerido y usted agrega elementos muy ciertos que mas bien se desprenden de lo que dice el articulo. Creo que lo principal es analizar la posicion vacilante del gobierno español. Bueno, en cuanto tanga tiempo leo de nuevo lo de usted y lo del señor Germán. Saludos.

5 by Mario Faz (Usuario no autenticado) 02/12/2010 20:01

Siempre que hallo un articulo en estas paginas que incluye los terminos de paises que pudieran representar una influencia sobre el gobierno cubano, sea Espana, sean los Estados Unidos, la Union Europea, el Vaticano y su Cardenal o la republica de Timbuctu. Todos me mueven a risa como si la actitud asumida por el actual gobierno espanol de Rodriguez Zapatero y su inefable exministro Moratinos en la politica de "acercamiento y dialogo" que impulsaron dio otro resultado como no haya sido la "liberacion" de personas, que a los ojos de cualquier tribunal, juez o magistrado de cualquier pais occidental civilizado, eran y son totalmente inocentes y fueron condenadas por un subterfugio legal basado en el precepto "legal" del gobierno de Cuba de que "se puede condenar por conviccion, sin necesidad de pruebas" y de que ellos eran "agentes pagados por el imperialismo". Partiendo de ahi tanto Zapatetro como Moratinos le sacaron las castanas del fuego al gobierno de Cuba a cambio de que esos hombres fueran deportados. Quien gano Sr. German? Han sido modificadas o derogadas las leyes represivas? Se han convertido de la noche a la manana los tribunales castristas en verdaderos tribunales de Justicia? Ha podido el gobierno norteamericano llevar un apice al camino democratico al gobierno cubano con su llamado bloqueo? Me carcajean los resultados! Cual pais de Latinoamerica, su presidente o su congreso ha emitido una declaracion poniendo en su lugar al gobierno cubano? Me desternillo de la risa! Es que al Vaticano y al Cardenal solo le interesan ensenar el catecismo, abrir seminarios y conventos y reabrir las escuelas que el mismo FC les quito? Ya me duele el ombligo de reir! Al gobierno espanol, al norteamericano, al Vaticano y a todos los gobiernos latinoamericanos los puedo mandar con supremo deleite a la porra! Cuando no al carajo, el punto mas alto de una nave, para ver si asi ven algo en el horizonte. Personas como Ud. que cuelgan titulos, publican libros, laboran en periodicos y que pasan horas y horas recibiendo y procesando informacion pienso que atragantan sus neuronas y la tuberia del razonamiento se les atasca. Cuando he escuchado o leido de alguno de Uds. pensar siquiera que no habran cambios economicos sin que toda la estructura politica se revierta a un papel en que el estado fidelista o comunista, como Ud. quiera llamarlo, deje de acumular el poder omnimodo que detenta. De que esa sociedad podrida acepte el precepto de que la libertad no es el don de un sistema o la gracia de un gobernante. Es un derecho del individuo que va por encima de la colectividad o la sociedad. Cuando uno solo de Uds. llegue a esa conclusion y deje de rellenar cuartillas o saturar de bytes una pagina web podremos decir que estamos avanzando. Se podria entonces respetar a esa intelectualidad nacida en este segundo periodo republicano que no se han tomado el trabajo de escudrinar la historia de la democracia en el mundo occidental y dejar a un lado el relativismo politico y moral que no les deja razonar. El conservadurismo a ultranza del que me pueden catalogar es el punto de que la urdimbre social es la acumulacion de factores por un proceso de desaciertos y rectificaciones en los que se conserva lo que resulta practico y util no por un proyecto de ingenieria social que echa a un lado todas las instituciones y leyes acumuladas por siglos de historia y pone la colectividad por encima del individuo o peor aun la de un iluminado mesias que se cree tener el don de la verdad absoluta. Si dejamos a un lado la influencia del clero romano para forjar una sociedad libre para que aceptamos un mesias? Por favor presenten proposiciones para un pais y un pueblo que en tres generaciones no ha conocido la democracia. Preparenlo para el cambio no para la transicion a un hibrido esteril? Presentenle opciones viables para la reconstruccion. Ah! y no cuenten con nadie todos los nombrados al inicio ellos estan mirando sus propios intereses no los del cubano. Quedamos? mariojfaz@gmail.com

4 by HEREJE33 (Usuario no autenticado) 02/12/2010 20:01

El concepto generalizado de que en España existe un gobierno "socialista", "obrero" y con mentalidad de socialdemocracia, es un bluff. Realmente hay que observar absolutamente todos los pasos del gabinete zapateril desde la caída del PP de Aznar, para entender que la línea de Zapatero es de legitimar la explotación por parte de las grandes empresas, de sostener a toda costa a las entidades bancarias, y de proteger a los grandes consorcios españoles en cualquier lugar del planeta, inclúyase a Cuba, aunque parezca que es un país extragaláctico. ZP ha consolidado desde el poder al gran capital, y ha condenado a los trabajadores españoles a la miseria, eso es el resultado de su actuación. Sus ministros, responden a tal línea y no se puede aspirar a que funcione de otro modo. Por otra parte, no creo que con un clown como el señor Rajoy España pueda cambiar y crear un verdadero Estado de Bienestar como lo hizo Suecia.

3 by Augusto Valadez (Usuario no autenticado) 02/12/2010 20:01

Este artículo está completo, pone muy bien el origen y las consecuencias de este comportamiento sumiso del gobierno español, que debemos suponer que así se comporta porque es de izquierda, ¿o será por otra razon que desconocemos? Me informa mucho además el analisis que hace el señor German sobre la situacion en Marruecos. Quiero destacar esta frase: "Condenar a un régimen hermético no es, pues, como ha dicho la Ministra, “apresurar” juicio alguno; es juzgar el hermetismo en sí". Sigue aelante CE

2 by Martín Gamo (Usuario no autenticado) 02/12/2010 20:01

Con todos los respetos al sufrimiento que padecen los ciudadanos cubanos por el totalitarismo del régimen, hay que recordar algo para que no se hagan vagas ilusiones sobre la capacidad del apoyo externo para una transición política. En el caso de la España franquista, el apoyo de EEUU a Franco fue incondicional y las potencias europeas miraron siempre hacia otro lado. Siempre ha sido así y ni la diplomacia ni la política exterior de un país puede hacer grandes cosas para cambiar la situación en otro directamente. A lo sumo establecer pautas de convivencia internacional (por ejemplo en la ONU) que obliguen a los países que quieran participar de esa comunidad, aunque la realidad muestra que tampoco se acaban respetando mucho. Me parece que por eso la política de cualquier gobierno español no tiene mucho márgen de maniobra. Ni siquiera el gobierno de Aznar que promovió una Posición Común europea que es poco más que una declaración de intenciones, por eso cada país europeo mantiene su propia política con La Habana. Otra cosa es la solidaridad directa que personas y organizaciones pueden llevar a cabo con ciudadanos de otros países. En este caso los españoles agradecimos el apoyo de muchas personalidades y organizaciones en todo el mundo que fueron importantes en los momentos más duros de la dictadura, pero la transición no se consiguió en España hasta que la acumulación de fuerzas democráticas en la sociedad coincidió con el derrumbe del régimen tras la muerte del dictador. Esta es nuestra historia...

1 by macho pendanga (Usuario no autenticado) 02/12/2010 20:00

Coincido con el articulista en la denuncia al régimen por privar a los cubanos de tantas libertades esenciales. Celebro su agudo análisis, su lógica argumental y todo el fundamento histórico que le pone al artículo. Pero hay algo que sé: el cubano de a pie se beneficia con esas políticas que en buena medida, tanto gracias a España, como a la iglesia, como a los sectores más coherentes de la disidencia interna, se han derivado del diálogo con el régimen. Sea como sea, solo el que tantas personas injustamente encarceladas hayan salido de sus encierros, me obliga a justicia. Aplaudo por ello. El aislamiento internacional, más que al régimen (que cuenta con reservas para que sus "emblemáticas figuras" no lo padezcan en ningún orden) es al pueblo a quien machaca. No sé si el articulista piensa que el bloqueo debe mantenerse o arreciar, o que simplemente no existe, pero supongo que en ese caso no debe tener familiares en Cuba, gente de a pie digo, que periódicamente le pasen informes sobre las penurias que con esa errada política de aislamiento se relacionan. Voto porque cesen las injusticias propias de ese régimen totalitario, pero no a costa de que las carencias y sufrimientos del pueblo cubano se mantengan o crezcan. Por eso me parece positivo lo que han venido haciendo España, la iglesia católica y esos sectores coherentes de la disdencia interna.

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