Opinión

La liberación de los presos políticos cubanos

La alta jerarquía de la Iglesia católica cubana ha salido reivindicada como un actor negociador, y fortalecida su imagen en la opinión pública nacional e internacional


El acuerdo alcanzado para la liberación de los prisioneros políticos que fueron detenidos en 2003 es una acción de la que debemos regocijarnos todos y no solo por el hecho en sí mismo, sino porque se dio como resultado de un diálogo entre un actor social y el gobierno. Sin embargo, antes de tratar de extrapolar conclusiones de este suceso, sobre todo aquellas que pueden señalar de que es un signo de voluntad de cambio por parte del régimen, debemos analizar las circunstancias en que se tomó la decisión.

La misma se logró como resultado de las fuertes presiones que se generaron contra el gobierno cubano por el fallecimiento en prisión del disidente Orlando Zapata, debido a una huelga de hambre en protesta por las condiciones carcelarias en que se tenían a los presos políticos, el tratamiento dado por el gobierno cubano a las manifestaciones de protesta de los disidentes en la isla, en particular Las Damas de Blanco y el deterioro de la salud, con amenaza de muerte, de Guillermo Fariñas, que estuvo en huelga de hambre por 135 días. Estos sucesos generaron diversas expresiones de condena y preocupación provenientes de los más variados sectores ideológicos y políticos que provocaron una de las mayores crisis de imagen exterior del régimen cubano en su historia.

Cuba pudiera haber liberado estos presos desde mucho antes de una forma voluntaria y así haber dado una muestra fehaciente de voluntad de cambio, sin embargo, no lo hizo. Debilitado económica e ideológicamente, el gobierno no podía darse el lujo de tener en su haber otro fallecimiento por las mismas razones, por lo que no tuvo más salida que hacer las concesiones esperadas.

La alta jerarquía de la Iglesia católica cubana ha salido de todo este proceso reivindicada como un actor negociador y por lo tanto fortalecida su imagen en la opinión pública nacional e internacional. Cuando el gobierno se acercó a la Iglesia católica para comenzar el diálogo estaba reconociendo (quizás sin proponérselo) a un sector que poco a poco ha ido ganando espacios en la sociedad cubana. Para nadie es un secreto que a raíz de la crisis económica e ideológica en que ha caído la Revolución desde los años 90 los templos católicos han ido recibiendo cada vez más oídos que quieren escuchar un mensaje diferente y que desean encontrar otro referente espiritual.

El papel de España no se puede dejar de pasar por alto. Empeñada en refrendar su política de diálogo con el gobierno de la isla, en contra de la posición común europea, había quedado mal parada a raíz de la muerte de Zapata. Paciente y tenaz, entró de nuevo a jugar en un momento decisivo para evitarle al gobierno cubano un nuevo descalabro, que hubiera constituido otra bofetada a la política española anti aislacionista. En mi opinión, con estas acciones España está dejando claro que quiere jugar un papel en el futuro de Cuba, papel que ya ha estado cimentando a partir de la notable presencia económica de sus empresas en suelo cubano.

Con el acuerdo, Cuba logró desactivar una crisis de imagen y de política exterior y con ello obtuvo un respiro en su atribulada situación. Posiblemente su decisión de liberar a los presos políticos le ofrezca algunos réditos en el futuro, como la apertura de algunas ventanas de cooperación en Europa Occidental y la creación de un ambiente propiciatorio para una política más abierta hacia la Isla por parte de Estados Unidos, en la que uno de los primeros pasos pudiera ser la conversión en ley del proyecto que trata de eliminar las restricciones de los viajes de norteamericanos y dar mayores facilidades para la exportación de productos agropecuarios a la isla. Pero aun queda un asunto espinoso de carácter coyuntural por resolver y es la detención del contratista norteamericano, detenido desde finales de 2009, y contra el cual las autoridades cubanas aun no le ha formulado ningún cargo.


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7 Comentarios


7 by Diego Olivera (Usuario no autenticado) 02/08/2010 10:20

Señor Gerardo, un excelente trabajo estoy muy de acuerdo con usted y discrepo completamente con el señor Lizardo que es del grupo que pretende denigrar a la Iglesia y yo le pregunto, que hubiera preferido que la Iglesia se hubiera opuesto frontalmente a los Castro ? A esta hora los presos seguirían en prisión y Fariñas muerto. Estoy seguro de eso. Su politica ha sido muy inteligente y la apoyo. Con respecto a su ultima pregunta, pienso que al contratista americano lo quieren de moneda de cambio por los "cinco heroes", no leyó las últimas palabras del comandante ?

6 by El Guantanamero. (Usuario no autenticado) 01/08/2010 0:20

El hecho de que la Iglesia Catolica fue usada por los Castros es consequensia directa de la lucha y muerte de Orlando Zapata Tamayo y Farinas. El gobierno uso a la Iglesia por no querer negociar directamente con la oposicion. Las Damas de Blanco, Zapata Tamayo y Farinas fueron el centro de la oposicion anti-Castrista e ignorando por el loco y el alcoholico. Nosotros los Cubanos nunca debemos de Olvidar a Las Damas de Blanco, Zapata Tamayo y Farinas. La Iglesia Catolica debio admitir en las negociaciones a Las Damas de Blanco, simplemente no lo hizo para adquirir credito no merecido.

5 by Lizardo p (Usuario no autenticado) 31/07/2010 13:20

Este articulo me parece muy bueno y maduro, un razonamiento que saca urticaria a los extremistas frustrados y traza nuevas ideas sin hacer concesiones a la dictadura Digno de un cientifico social como el Dr Gonzalez Nuñes.

4 by Tula Gómez (Usuario no autenticado) 30/07/2010 23:41

¿Cuál es el resultado logrado? Estamos esperando excarcelaciones y ninguna reforma. El PSOE ha hecho mucho por mantener el status quo y la oposición es la que lucha por el cambio de status quo. La iglesia quiere evangelizar, para eso necesita espacio, eso es lo que busca, pues antes de cubana es católica y romana.

3 by Lizardo (Usuario no autenticado) 30/07/2010 23:40

Senor Gonzalez. Usted confunde la actuacion del la iglesia. El obispo fue llamado para que comunicara la decision de los Castros y no para dialogar. En otras palabras la iglesia se convirtion en un mensajero, el cual distribuia ordenes y nada tenia que ver en las deciciones. La imagen politica del regimen en nada ha cambiado pues estas deportaciones son parte de las estrategias que el systema biene empleando desde siempre. La imagen de la iglesia esta muy lejos de ser revindicada pues mas bien se le ve como una colaboradora del regimen que no responde a los verdaderos intereses del pueblo. Esto es algo de esperar pues la iglesia busca posicionarse politicamente algo que ha echo, con Nazis, los Facists, y os Franquistas al igual que con todos los dictadores de Hispano America. Lo que ha echo en Cuba es lo mismo.

2 by Ana Alea (Usuario no autenticado) 30/07/2010 18:20

Un excelente trabajo como nos tiene acostumbrados Gerardo Gonzalez. Pone sus puntos sobre las ies, aclarando la gran importancia del gobierno del PSOE y la Iglesia Catolica en el resultado logrado.

1 by Pepe Grillo (Usuario no autenticado) 30/07/2010 17:40

Bueno, y ¿qué de nuevo me dice este comentario del señor González, además de ser muy optimista sobre los buenos resultados para el régimen en Cuba de la liberación de algunos presos? Hasta el momento, no todos, además, señor González. En mi criterio, bastante pobre este comentario sobre un asunto del cual se ha hablado ya bastante.

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