Opinión

Mayo francés, marzo cubano

Mientras los jovenes franceses se manifestaban contra el poder, La Habana ejecutaba una 'ofensiva revolucionaria' para el control ciudadano.


Al cumplirse cuarenta años del mayo francés, vale la pena volver la mirada hacia lo ocurrido por igual fecha en Cuba. A primera vista, tenemos dos situaciones independientes.

El año 1968 es sinónimo de toda una serie de revueltas populares contra el poder, tanto en países capitalistas como socialistas, que terminaron en un fracaso político momentáneo, pero que al repercutir en las décadas siguientes terminaron por contribuir a transformar el mundo. Mientras en Cuba la prensa oficial ha silenciado cualquier referencia a lo iniciado en marzo de 1968, en Europa de nuevo se discute lo ocurrido. No sólo en el mayo francés, sino en otros países.

Estos movimientos, dirigidos en su mayoría por jóvenes estudiantes e intelectuales, fueron analizados una y otra vez en los años siguientes. Celebrados y condenados. Sin embargo, lo más destacado en Cuba, para el destino del país y cuyas consecuencias sobreviven en la actualidad, fue el lanzamiento de la llamada "Ofensiva Revolucionaria", proclamada por el gobernante Fidel Castro el 13 de marzo de 1968 y destinada a barrer con los "últimos vestigios del capitalismo y de la moralidad burguesa".

Aunque se han analizado las consecuencias de este paso radical, particularmente económico, hoy se habla poco sobre lo ocurrido hace también 40 años. Al tiempo que en La Habana Fidel Castro trataba de convertir Cuba, por decreto, en el país más comunista del mundo, y se blindaba al mismo tiempo de cualquier influencia extranjera, en varias naciones europeas los jóvenes se lanzaban a la calle con camisetas con la imagen del Che, para reclamar, en nombre de la libertad, la puesta en vigor de un dogmatismo que era la negación precisa de lo que se declaraban abanderados y luego pasaron a ser símbolos: la espontaneidad y el desafío a cualquier tipo de autoridad.

El 'ideal' de Fidel Castro

Recordar lo sucedido en la Isla tiene la importancia fundamental de que hasta el momento es uno de los tantos "errores" de la revolución pasados por alto. A diferencia de los castigos a los homosexuales, la represión a determinados escritores y artistas y la censura de ciertos libros, o por otra parte, el reconocido fracaso de la Zafra de los Diez Millones, casi nadie menciona las injusticias cometidas durante la incautación de los últimos 57.280 pequeños negocios que quedaban en el país, según la cifra publicada entonces en el periódico Granma.

Esto se explica en buena medida porque tanto este proceso, como el emprendido durante la "rectificación de errores", responden de forma exclusiva al pensamiento y el ideal de Fidel Castro y, por lo tanto, cualquier duda al respecto es un cuestionamiento a su capacidad de liderazgo.

Sin embargo, si bien durante la ofensiva revolucionaria se hace evidente una de las deficiencias de la capacidad administrativa del ex gobernante, incluso de su forma de razonar, al mismo tiempo muchos de los análisis de lo ocurrido pasan por alto la eficiencia de la medida dentro del mecanismo de conservación de poder, utilizado con precisión y eficiencia por Castro a lo largo de su mandato.

Tenemos, por lo tanto, dos caras de un mismo fenómeno. Uno nos muestra la imposibilidad de triunfar, al aplicar razones ideológicas al desarrollo natural de los procesos económicos. El otro, un logro político, o al menos una medida de supervivencia, dirigida a preparar a los ciudadanos del país para el enfrentamiento de una situación de escasez extrema, debido a las tensiones entre la Isla y su principal benefactor, la desaparecida Unión Soviética.

Con el tiempo, de forma más o menos discreta, se han dado marcha atrás a los postulados y la práctica que llevó a una concentración extrema del sector de servicios en manos del Estado, y se pasa por alto, relegada al olvido, la función desempeñada por la medida como instrumento de control político y social. De lo malo no se habla, y lo "bueno", o sea, la funcionalidad de la medida para el mantenimiento del poder, se olvida.

'En todos los frentes'

Más allá del fracaso notable en el ámbito económico de la ofensiva revolucionaria, ésta debe entenderse en un sentido mucho más amplio. En primer lugar, considerar la fecha del 13 de marzo de 1968 como una referencia de un proceso más abarcador. El historiador Rafael Rojas habla con acierto de la "Gran Ofensiva Revolucionaria de 1967-1970", y con ello precisa una actitud ideológica que se extendió hasta que Cuba no tuvo más remedio que subordinarse a la planificación económica y burocrática de estilo soviético, tras el fracaso de la Zafra de los Diez Millones.

El propio Castro habla de "una ofensiva revolucionaria en todos los frentes, el impulso de la revolución en todos los frentes", en su discurso del primero de mayo de 1965, y la utilización del concepto militar de "ofensiva" siempre fue intrínseco a su pensamiento.

O sea, la ofensiva juega un papel dentro de la "insubordinación" de Castro frente a la ex Unión Soviética, y actúa como una especie de aplanadora para borrar diferencias sociales, al tiempo que desvía la atención sobre dos de los principales culpables de las dificultades que por entonces sufre la población: las desatinadas medidas de la dirección del país, es decir del propio Castro, y una clase burocrática que se limita a obedecer de la forma más ineficiente y menos espontánea posible para no destacarse ni buscarse problemas.

Lo que no debe subestimarse es que ese blindaje, que impide el menor brote de una chispa de revuelta en la Isla, no obedece sólo al carácter represivo del régimen, ni tampoco al concepto de plaza sitiada. Es el resultado de la sagacidad política de Fidel Castro, que le permite jugar en varios frentes de forma simultánea. Entre ellos, intervenir en los acontecimientos mundiales y mantener aislada a Cuba.

A la dicotomía creación-destrucción, que practica por aquellos años en relación con el movimiento guerrillero latinoamericano, se une otra, penetración-aislamiento, que intenta con más o menos éxito con los intelectuales de todo el mundo. Mientras que el apoyo guerrillero podrá sostenerlo hasta la llegada de Mijail Gorbachov al poder en la Unión Soviética, la relación con los intelectuales entrará en crisis mucho antes, a comienzos de la década de los años setenta, y nunca podrá volver a ser restablecida por completo.

Irreverencia y dogmatismo

Si cabe duda sobre la influencia directa de la revolución cubana en lo ocurrido en Europa en 1968, basta recordar que en enero de ese año se celebra el Congreso Cultural de La Habana, el cual establece las pautas ideológicas que imperarán tanto en las formas de creación artística, como en la definición del papel de los intelectuales. El arte y la creación literaria como instrumento de propaganda revolucionario y el creador concebido como un hombre de acción frente a los problemas del mundo subdesarrollado y subordinado a la solidaridad internacional con el régimen cubano.

El que muchos de los intelectuales europeos que abrazaron y se aprovecharon del mayo francés comulgaran tan estrechamente con la causa cubana, se explica por la dualidad del movimiento, que, como ha explicado Antonio Muñoz Molina, se caracterizó por "la mezcla de dos actitudes incompatibles entre sí, un afán de libertad vital y saludable irreverencia y un obtuso dogmatismo político". Barricadas intelectuales en favor de un maoísmo que precisamente por igual fecha hacía polvo cualquier vestigio intelectual.

No sólo Fidel Castro se aprovecha de esta mezcla de irreverencia y dogmatismo para definir su posición, sino que mantiene a raya tanto a supuestos aliados como a opositores declarados. Apoyo a la entrada de tanques soviéticos en Praga, silencio de la prensa sobre lo que acontece durante la Revolución Cultural China. Cautela al tratar los sucesos en Francia, Alemania e Italia, y años después, recibimiento entusiasta al ex presidente Luis Echeverría, responsable de la Matanza de Tlatelolco.

Observar las vías paralelas, en lo cultural y económico, de los resultados de la ofensiva revolucionaria, permite apreciar cómo durante años en Cuba ha resultado más fácil cambiar o crear un ministerio que abrir un puesto de fritas. Con el lema de poner fin a los "timbiriches" se eliminó un sector de la esfera de servicios necesario para la población y nunca sustituido a plenitud por el Estado, el cual todavía lucha por volver a existir.

Traspaso rápido de jerarquías

Mientras fue posible desarrollar una red de publicaciones e instituciones, que para el resto del mundo servían de ejemplo a la hora de distinguir las diferencias entre la Isla y el resto de la comunidad socialista, los cubanos de a pie no encontraban una cafetería que les brindara un refresco o al menos una guarapera, donde con un trapiche primitivo se pudiera sacar jugo a unas cuantas cañas de azúcar.

Fue por entonces que aparecieron ediciones de libros prohibidos en la Unión Soviética y los países socialistas, aunque de circulación más o menos restringida. La irreverencia y el dogmatismo fueron practicados con éxito por las revistas Pensamiento Crítico, Casa de las Américas y Cine Cubano. Se permitieron textos críticos con la ortodoxia soviética. Pero esta heterodoxia cubana se limitaba a la exaltación de la lucha guerrillera latinoamericana y una sobrevalorización de la función ideológica que llevaba al rechazo del determinismo marxista, no en favor de una apertura, sino de una inversión dogmática de valores: crear conciencia con la riqueza.

Todo ello permitió posteriormente un traspaso rápido de jerarquías dentro del mismo molde dogmático, para lo cual bastó con sacrificar a unos pocos peones: el paso a la enseñanza del marxismo-leninismo de acuerdo con los cánones soviéticos.

La brecha entre las formas culturales y las actividades económicas contribuyó al mantenimiento de una alianza cada vez más precaria con la intelectualidad europea. También posibilitó —y es bueno no olvidarlo— el florecimiento de formas musicales (música dodecafónica, electroacústica y abstracta) no permitidas en la URSS. En igual sentido, se puede hablar de la libertad de creación en las artes plásticas.

Respecto a la literatura, no se produce un conflicto de trascendencia internacional, aunque en 1968 Norberto Fuentes gana el Premio de Cuento Casa de las Américas, con Condenados de Condado, y tanto libro y autor amplían la relación conflictiva entre el Estado y los escritores de la Isla, la que tras el caso PM y el cierre de Lunes de Revolución se había limitado a la polémica Lisandro Otero-Heberto Padilla, reflejada en El Caimán Barbudo.

La crisis estallará de inmediato con la reinserción plena de Cuba en la óptica soviética, en 1971. El detonante es el célebre caso Padilla, donde el poeta es sacrificado como el ejemplo más notorio que puede brindar La Habana a Moscú de su compromiso con la ortodoxia cultural soviética.

Pequeñez relativa y alcance amplio

Mientras esto ocurre en la cultura, poco se hace en favor del ciudadano de a pie para satisfacer sus necesidades más elementales tras la desaparición de los últimos vestigios de la pequeña empresa privada. Tampoco esta situación preocupa en nada a la prensa internacional (aún hoy esta etapa se sigue ignorando, desde el punto de vista histórico).

La explicación es fácil: para buena parte del mundo, en Cuba no era necesaria la mencionada mezcla de irreverencia y dogmatismo, o no se quería ver la ausencia de la primera y el derroche de lo segundo, y a nadie le preocupaba si había o no guarapo en la Isla.

Vista en este contexto generalizado, la ofensiva revolucionaria se destaca por su carácter paradójico: su pequeñez relativa y su alcance amplio. La expropiación de los pequeños negocios no tuvo una repercusión importante dentro de la producción del país y su macroeconomía.

Un repaso breve a la lista de los afectados puede iniciarse con los puestos callejeros de fritas y llega hasta los zapateros remendones de esquina. Bares pequeños, choferes independientes, barberías, hospedajes y negocios similares, donde por lo general sólo trabajaban el dueño y quizá el matrimonio o algunos de los hijos. Castro no afecta a las pequeñas fincas privadas.

Por otra parte, la comparación que a veces se ha hecho entre esta etapa revolucionaria cubana y la "Revolución Cultural", que por la misma época estaba ocurriendo en China, no sólo es exagerada, sino que desvirtúa ambos procesos. Mientras Mao se lanza a destruir las estructuras partidistas, Castro no tiene necesidad de ello. Tampoco ocurren en la Isla asesinatos a consecuencia de la ofensiva.

Prejuicios de aldeano franquista

Aunque el ex gobernante cubano le imprime un marcado carácter "moral" a su llamado, y habla de que resulta una vergüenza y una "situación intolerable" ver pasar camiones cargados de mujeres para realizar trabajos agrícolas en la zona de cultivos de café del "Cordón de La Habana" (alrededor de la capital) y hacia la recogida de tomates o papas en Güines, mientras hay bares abiertos con hombres emborrachándose y sus dueños lucrando con el vicio, esta es una razón secundaria.

Si bien la época se caracteriza por la llamada "ley seca", con un control estricto de la venta de bebidas alcohólicas e incluso el establecimiento del límite de venta de cerveza a sólo una por comida en los restaurantes, en realidad, las razones de la ofensiva revolucionaria tienen que ver con la economía y no con la moral, más allá del provincianismo propio de Castro y otros prejuicios al estilo de un aldeano franquista.

En el año 1968 la gasolina está racionada al extremo. En el mismo discurso del 13 de marzo, Castro anuncia que hay un grave problema con la producción de leche, al tiempo que existe la necesidad de reducir las compras de este producto en el mercado capitalista. Los precios del azúcar están por el piso. También hay problemas con los huevos, los granos, el café y otros productos. "Las dificultades" son reales.

Sin tiempo para barricadas

No es hasta pasada la medianoche —el discurso se extendió desde las nueve de la noche hasta las tres de la madrugada— que entra en lo que posteriormente sería la parte medular de este: el lanzamiento de la ofensiva revolucionaria. Pero hay un momento en que define la esencia de sus planteamientos: "No se trata sólo de una cuestión de principios, sino de una cuestión real y objetiva… ¿Vamos a brindarle incentivos a las personas, dándoles dinero cuando no hay nada que comprar con ese dinero?".

Esa fue la esencia de este proceso: cerrarle a la población las vías de ganar más, hacer todo lo posible para evitar el desarrollo de una economía paralela, que supliera las necesidades que el Estado era incapaz de satisfacer, aunque el precio fuera que la mayoría de los ciudadanos tuvieran que hacer grandes sacrificios. Como dice el profesor Maurice Halperin, en The Taming of Fidel Castro, "la ofensiva no fue motivada por puro idealismo".

La escasez sirvió de instrumento represivo, el uso de la "libreta de racionamiento", hasta para la compra de un peine actuó como medio de control ciudadano, la incapacidad de recurrir a un zapatero remendón garantizó una mayor vigilancia del vecino.

En momentos en que la Plaza de la Revolución miraba con recelo hacia el Kremlin, volvían a intensificarse los sabotajes procedentes del exterior, se sumaban los fracasos de los planes económicos nacionales y crecía el escepticismo sobre la posibilidad del triunfo de la lucha guerrillera latinoamericana, los jóvenes y viejos cubanos no tenían mucho tiempo para pensar en organizar barricadas: cada minuto era cada vez más valioso, y había que dedicarlo a las innumerables colas cotidianas.

© cubaencuentro

21 Comentarios


21 by dictadura si (Usuario no autenticado) 20/05/2008 13:40

los cubanos como siempre, incapaces de debatir sin ataques personales "argumentum ad hominenm", creyendo que porque destruyas a quien habla destruyes lo que dices; este pueblo no esta preparado para la democracia, por eso una dictadura siempre sustituira a otra en cuba, un poder extranjero a otro. si un dia hay capacidad de debate serio y enjundioso, si aprenden a aescuchar opiniones diferentes sin exaltarse y ofender, quizas empiecen a poder pensar en democracia.

20 by la verdad os hara libres (Usuario no autenticado) 18/05/2008 1:00

Yo que naci en el 54 y que era un chaval vi como la fotografia se cerro, la barberia, la bodega del espanol que apoyo a la Revolucion del 59 y se marcharon a Venezuela donde habia unos parientes o a la espana franquista de las que muchos habian salido, para mi fue una escalada en el terror y control total de la poblacion ya no habia ni donde amarrar las chivas, y felicito a este senor por su analisis de una epoca que muchas cubanos vivimos pero no conocemos en profundidad, caminaba por el barrio ayer tomaba un refresco o malta, luego pase y se cerro. Y asi se ha cerrado la vida en Cuba, que pena, verguenza debemos sentir de eso, no creo que hoy el peublo diga esta es tu casa Fidel, cuando el espiritu santo fue reemplazado por la imagen del barburdo, mi padre siempre me decia estamos expiando culpas hijo.

19 by Sylvia Ma. Valls (La Mamadoc) (Usuario no autenticado) 15/05/2008 9:40

Bueno, Ataque al Blog, me recuerda ud. al Gran Khan con su royo de la "Batalla de las Ideas"... Para mí, "las ideas se hicieron para circular, no para confrontarse las unas a las otras" --como alguna vez apuntó una "marciana" que he tenido el gusto de estudiar... Simone Weil(1909-1943)

18 by ATAQUE AL BLOG (Usuario no autenticado) 14/05/2008 16:20

ESTIMADA MAMALOC: SOMOS ALGUNOS LOS QUE DESEAMOS RESCATAR A EER DE SU POSICION POLITICA "CONFUSA" Por eso cada vez que aparecen escritos de este "tipo de intelectuales" nos resulta hiriente para la inteligencia. Aljandrito tiene un viejo expediente de actitud "doble o confusa" Como alguien se tomo el trabajo de estudiarlo y encontro que usaba el mismo metodo de redaccion que se le orienta o impone a todos los que escriben en Granma. Cito el mencionado analisis referente a AA: Ofrece hipótesis y juega con ellas. Repite los argumentos a favor de la agenda de sus jefes y sólo "balancea" la información con una escueta nota negativa no argumentada del contrario. Yo no quiero llegar a la misma conclusion de que AA es colaboracionista porque en los ultimos tiempos se a apuntado al partido democrata y eso creo que en los EEUU es legal. Ademas es el unico pais donde la 1ra Enmienda se respeta a raja-tabla y eso AA lo sabe y lo disfruta. Pero AA si quiere divagar acerca de la funesta REv/68 de Paris no tenia que meterse con la Isla, o es que la linea editorial "se lo impone?" Bueno Mamadoc le he dedicado el tiempo a Ud para que entienda que AA no deberia escribir, si no cambia, en un Blog como EER si es que se quiere destacar, EER como un lugar para que los cubanos del mundo expresemos opiniones. Al final es que EER vive de los HITS como todos, aunque tenga sufragios oportunos de las ditintas tendencias politicas europeas.

17 by Sylvia Ma. Valls (La Mamadoc) (Usuario no autenticado) 14/05/2008 8:00

A veces me pregunto cómo es posible que se atrevan a hacer comentarios quienes a penas si han dedicado una mínima atención a lo expuesto por el articulista. Armengol nos hace recordar el entramado de la época y esclarece la realidad de entonces. No simplifica nada y sólo demuestra el grado de auto-complacencia del Gran Khan de las Islas.

16 by Nodur Mieron (Usuario no autenticado) 14/05/2008 8:00

A Armengol se le ha olvidado algo: todas esas "ofensivas" fueron patrañas bien planeadas por un equipo que rodeaba a Castro, muchos de ellos extranjeros, que partían de su marxismo teórico aprendido en universidades norteamericanas, unas ideas que no hubieran podido sostenerse ante el tribunal de la realidad. Desgraciadamente, esos extranjeros fueron los que crearon el modelo que hundiría a nuestro pueblo. Los locos del 68 no corrían solamente por París, algunos de ellos le daban consejos al dictador, y después volverían a sus tierras capitalistas donde no hay recionamiento.

15 by MANSO (Usuario no autenticado) 13/05/2008 17:00

CON LA OFENSIVA REVOLUCIONARIA EN MI TIERRA CAMAGUEY SE "NACIONALIZARON" 187 "PLANCHAS" Y SUS CORRESPONDIENTES CABALLITOS. Estas "planchas" o carritos de 2 ruedas con una plataforma plana de madera,eran los unicos encargados de traer "el fresco" diario proveniente de la cercanias con viandas, frutas, carne fresca, leche del dia, y otros "materiales estrategicos". Con su "magnificada" ofensiva revolucionia inefable Armengol, se llevaron a un almacen, al "sistema de transportacion privado y por supuesto burgues" , los carritos y los 187 caballitos. En menos de 7 dias hubo 145 muertes de los equinos contaminados con unas fiebres. Asi fue como Camaguey se quedo sin "actividad" burguesa y capitalista y sin alimentos frescos hasta el dia de hoy. Tampoco reconozco cuando se produjo lo que como ud califica:"de forma más o menos discreta, se han dado marcha atrás a los postulados y la práctica que llevó a una concentración extrema del sector de servicios en manos del Estado". No menciona en su "articulado escrito" que desde 1965 se encerraban en los campos de Camaguey a mas de 36,000 "desafectos al regimen" con lo cual se demostraria que no hubo mucha "logica en la Ofensiva revolucionaria" como medida economica, mas bien dentro del esquema de "control absoluto" en todos los sectores, sin ton ni son. Si algunos pobres franceses creyeron que se podian "fundar comunas" como los Jemeres rojos de Pol Pot en Francia, no me extranaria que hubieran encontrado alguna otra inspiracion en la "sin razon" de la "revolucion socialista cubana"

14 by Adolfo Herrerra (Usuario no autenticado) 13/05/2008 0:40

Muy interesante y obejetivo este artículo Adolfo Herrera

13 by Desde New York (Usuario no autenticado) 12/05/2008 17:40

Armengol, como es habitual, hace un uso cuasi magistral del socorrido "cut and paste". Todo lo que escribe este señor se corresponde con una agenda política muy clara, al menos para mí. Establecer estos paralelos omitiendo selectivamente, torciendo la historia y en algunos casos dando interpretaciones con cierto sabor académico, tiene su lectura en la actualidad y no como una interpretación de lo sucedido entonces. Me explico: simplemente trata de demostrar que después de casi 50 años ha llegado al poder en Cuba un equipo de "jóvenes" dirigidos por el "joven" Raúl que con el espíritu de Mayo del 68 por fin enrumbará a Cuba por el camino correcto en lo económico, lo político y lo social. Por último, creanme que si el Sr. Armengol pudiera exigirle a EER que cerrara los comentarios a sus artículos lo haría. No le gusta que le hagan sombra a sus "enjundiosas" disertaciones. Les sugieron que reflexionen, no a la manera de Castro I, en el revelador título de este artículo.

12 by Mario Faz (Usuario no autenticado) 12/05/2008 5:40

No se que simil o parangon trata de hacer Armengol entre Paris y La Habana de hace 40 anos. La izquierda representada por "jovenes intelectuales" ni en Francia, ni en ningun otro pais occidental cuajo en ningun cambio social positivo,le hicieron el juego al comunismo como vulgares titeres. La juventud de esa epoca se envolvio al paso de los anos en ese manto pequeno burgues del continuismo del sistema que trataron de destruir. Hay que ver a esos jovenes del 68 hoy, Bill Clinton? Hillary? Noam Chomsky?, Regis Debray Quien de esos representantes generacionales, los "neo-com" puede decir desde su acomodamiento burgues que hizo algo positivo. Lastima los que recordando quieren ver espejismos pasados. AA como siempre dialectico hasta el aburrimiento. Sintesis y no intelectualismo canson de quien se cree un genio.

11 by Enrique Demetrio García (Usuario no autenticado) 12/05/2008 5:20

El compañero Max de Rob no tiene porque tirar a la m... a nadie, sólo hacer su propio blog con las mismas limitantes o no de las que habla.

10 by Monica Lewisky (Usuario no autenticado) 12/05/2008 5:20

Alguien aqui dijo hace poco, que el primer contra revolucionario de cuba fue nada menos que el Dr Fidel Castro, algo que me puso a pensar. Las bodegas, me acuerdo que mi papa le pedia a pepe el bodeguero que le fiara algunas cosas asta el primero de mes, yo miraba los pomos grandes de la bodega repletos de caramelos y mercochas, asta un dia desaparecieron, seguro es esos tiempos de lo que uds hablan, que pena.

9 by Victorien Lumpuy Umpierre (Usuario no autenticado) 11/05/2008 9:00

Yo tenia 10 años cuando la "Ofensiva Revolucionaria" convirtio mi barrio de Placetas, Las Villas en lo que es hoy, un rincon aburrido, destartalado y en vias de extincion. Recuerdo que la pequeña panaderia-dulceria de la esquina no volvio a abrir sus puertas, las "postalitas" que coleccionaba desaparecieron asi como el bodeguero de mi cuadra y su bodega intervenida que pocos años despues se derrumbo por abandono. El vendedor de tamales no volvio a pasar por frente a mi casa ni el carrito de helados. Los Circos no volvieron mas al pueblo. Nadie se volvio a disfrazar de "Mascarita" en los carnavales. El viejo que hacia "trompos" en el barrio le cerraron el taller, el que vendia "papalotes y barriletes" tambien,asi como el que fabricaba escobas, o el de la "tintoreria" de al doblar la esquina, las maestras privadas que cuidaban niños en las casas pararon de hacerlo, tambien yo que limpiaba zapatos con un cajon para ganarme unos kilos para comprar helados Guarina o del "King Cream" o para ir a la matine del Cine Rialto los domingos, ademas tenia un proyector de vistas fijas y varias cintas, el cual ponia en la sala de mi casa una noche de vez en cuando hasta que me metieron miedo de que me iban a quitar el proyector si seguia cobrando a 25 "kilos" la entrada.... En las cafeterias intervenidas que quedaron abiertas no volvieron a dar "la contra" en cambio comenzaron a servir un sirope rosado llamado "guachipupa" (inmetible)El prestigio que los centros gastronomicos de mi pueblo habian ganado por larga y ardua labor desaparecio para siempre: No mas fritas de primera, ni helados criollos, ni "completas" baratas. Los pequeños talleres de confecciones cerraron para siempre aunque la demanda crecio verticalmente. Aunque paresca que no, pero ese pequeño comercio privado le daba una vida y un colorido a mi barrio que nunca mas recupero y que me causa nostalgia.

8 by JUANMA DE LA HABANA (Usuario no autenticado) 10/05/2008 20:20

Me parece magnífico este trabajo; la llamada "ofensiva revolucionaria" del 68 fué parte de un proceso iniciado a mediados de esa década de los 60 y que se extendió hasta la zafra de los "diez millones" del 70, un período que sentó las bases para la catastrofe económica del régimen comunista cubano, militarizando toda la sociedad y privando a los cubanos de todo futuro. Este período merece ser estudiado aún con profundidad, y analizado para que las presentes y futuras generaciones de cubanos conozcan los orígenes del desgobierno y del desastre económico y social que están aún atravesando. Mis felicitaciones en esta ocasión a Alejandro Armengol y a Encuentro.

7 by Max de Rob (Usuario no autenticado) 10/05/2008 20:20

Interesante...interesante, que el Sr Armengol, en su blog Cuadernos de Cuba no brinda la posibilidad a los lectores de enviar comentarios. En reciprocidad debíamos de abstenernos de comentar, lo que en buen cubano quiere decir..."tirarlo a m..." Saludos

6 by Amicus Plato (Usuario no autenticado) 10/05/2008 20:20

Dejando de lado las implicaciones macro-políticas del mayo francés y el marzo cubano (acontecimientos diametralmente opuestos) quiero recordar aquí tres pequeñas anecdotas de la "ofensiva revolucionaria" de 1968. Entonces vivía en Santa Clara. Por frente a mi casa pasaba todos los días un chino con una carretilla llena de vegetales. Después de aquello, el chino despareció (junto con los vegetales). La mujer del presidente del Comité de mi cuadra cosía. Enseguida, escondió la máquina de coser en el fondo de la casa, temerosa de que se la "intervinieran". A tres cuadras de mi casa había una plaza que tenía gran cantidad de productos agrícolas. La famosa "ofensiva" hizo que la cerraran y se acabó en la ciudad con el último lugar donde conseguir alimentos "por la libre".

5 by antonio lorenzo (Usuario no autenticado) 10/05/2008 18:00

EL OBSERVADOR: Cuentan los entendidos en el asunto, que esta oficina se debió a que poco antes de la ofensiva para cerrar todos los bares y decretar casi la ley seca en Cuba, estuvo de visita en La Habana la hermana de Kim Il-Sung y algún funcionario distraido se le ocurrió llevarla a Tropicana. La señora se enfureció y comentó a todos los niveles: "Si piensan construir el socialismo y mantener al mismo tiempo bares y antros de vicio como el cabaret Tropicana están completamente equivocados." Dicen que esto llegó a oídos del Comandante, que tomó el asunto muy en serio, ya que los norcoreanos tenían más experiencia en eso de "vivir casi en el comunismo" y,,, bueno, aquellos comentarios trajeron los resultados conocidos... Ahora, la Filarmónica de Nueva York es recibida en Pyongyang y a Christiane Amanpour hasta la llevan a visitar el centro nuclear de Yongbong, en un atisbo de apertura del heredero Kim Jong-Il,, claro ya murió el padre,,, ?se enteraron en La Habana de todo eso?? Claro que sí, la nomenklatura no pierde los reportajes de CNN

4 by Otro Baracutey (Usuario no autenticado) 10/05/2008 18:00

Interesante, Armengol, pero te aporto tres detalles: 1- El congreso de educación y cultura, podíamos decir "el nefasto congreso" se efectuó en 1970. 2- La privatización absoluta de toda la economía esta motivada por la necesidad del gobierno de limitar la capacidad económica de la población para apoyar a la resistencia armada. Tal vez fueran mínimas ayudas, en algunos casos motivadas por razones de parentesco o amistad, pero importante para la supervivencia de los rebeldes. Hasta los años 67-68 hubo "alzados" en el escambray y otros lugares. Quebrar la capacidad de producir excedentes por parte de la sociedad civil fue una estrategia de guerra que parece haber funcionado porque en efecto la resitencia armada ceso. Las consecuencias economicas y sociales de esta victoria militar todos las sabemos. 3- No comparto por la dualidad "Irreverencia-dogmatismo". El asunto es más complejo. El fenómeno cubano, desde el punto de vista de la política internacional ha sido muy interesante. La política internacional de Cuba (sobre todo en los primeros tiempos) fue interesante, contestataria; contrastando con el autoritarismo y el caracter reacionario de la política interna. Calificar toda la izquierda internacional como dogmática es a su vez un dogmatismo. Los que desde el mundo capitalista occidental padecen sus miserias generan una resistencia, de la misma manera que los que padecimos el castrimos generamos las nuestras.En ese contexto es facil cometer el error de apoyar o condenar en bloque la política interio y exterior del gobierno cubano sin un análisis de sus diferentes matices. Dicho en otras palabras: El discurso político internacional fue revolucionario, mientras las practicas internas son represivas. Eso crea espejismos. Me imagino que esta última reflexión molestará a muchos (de lo que dice ser izquierda y lo que dice ser derecha). Un analisis mesurado, que evidencie defectos y virtudes no es lo más apreciado por quienes llevan demasiado tiempo viviendo en un contexto donde la intolerancia, la intransigencia y el extremismo son una practica frecuente, casi un credo. Un abrazo a todos.

3 by blanca acosta rabassa (Usuario no autenticado) 10/05/2008 18:00

gracias, alejandro. recuerdo perfectamente la noche en que el coma andante anuncio la famosa ofensiva, y a pesar de mis 17 annos senti una depresion tremenda, porque mi vida feliz se habia acabado. dias antes, no recuerdo como, si en grandma o si de la wnncy, from little rock, arkansas! (a donde muchos annos despues iria a estudiar) estaba al tanto de "prohibido, prohibir", etc. en mis maduros 17 annos (culpa del coma andante) sabia que aquello no tenia futuro, pero era un olor a libertad maraviloso. ahora, somo demasiado eurocentricos. ?dejamos a tlatelolco????? no lo olvidaria nunca, y no puedo, porque aquella horrible masacre ocurrio un dia de mi cumpleannos. hoy tengo 57 annos, no estoy sentanda en un muro donde el coma andante esta hablando, en el mundo no se albora la libertad (con un gobierno chino de anja) y terroristas partout, en nuestro pais continua la ofesiva y cruel "revolucion", pero yo sigo sonnando con la libertad. "los hombres en sus lechos sonnaban con la vida." blanca

2 by José Rodríguez (Usuario no autenticado) 10/05/2008 10:40

Está muy claro que Fidel se ha creído muchas cosas, y entre las tantas el creerse económico. Bajo su dirección, y posiblemente su decisión, se llevó a cabo la transculturación de la nación cubana en todos los aspectos políticos, religiosos y/o económicos, ha querido demostrar una "supermente" basada en su capacidad memorística, que nadie puede dudar, pero que al mismo tiempo todo el mundo sabe que quien memoriza mucho, razona poco, y creo que eso le ha pasado bastante. Su razonamiento sólo le ha alcanzado para mantener su poder, no el poder de todos los cubanos. La economía cubana es un desastre dado por el sinnumero de medidas tomadas por personas que nada y/o muy poco estudiaron de economía, pues es sabido que la política en Cuba es lo primordial. No se puede dudar que el bloqueo y/o el embargo tiene su peso, pero no el peso que le hace ver Cuba y sus dirigentes. Existe un BLOQUE INTERNO de ideas, de gestiones, de soluciones que todo el tiempo contradice el discurso de los dirigentes y al final todo es por el mantenimiento del poder. Si bien los guerrilleros que crearon la revolución hicieron algo por la nación cubana en un inicio, también es cierto que al mismo tiempo se convirtieron ellos mismos en contrarrevolucionarios de la misma revolución que crearon, pues no han sido capaces de dar paso a las nuevas generaciones en la toma de decisiones. Cuando así ha sido, y las decisiones han ido en contra de los jefes supremos, pues simplemente han sido substituidos inmediatamente y al pueblo cubano se le han dado el mínimo de explicaciones. Pero no importa, la historia se encargará de demostrar cuál será el camino en el futuro y varias cosas que lamentar para ese entonces: 1- Que el mismo Fidel no podrá ver lo que su ceguera política no le dejó ver, 2- Que muchos cubanos habrán perdido su adolescencia y juventud por una causa no del todo revolucionaria como lo pregonan los dirigentes de Cuba.

1 by Viajero (Usuario no autenticado) 10/05/2008 10:20

Muy interesante este trabajo. Efectivamente, no hay parecido entre la revolución cultural de Mao con la ofensiva revolucionara. Desfasado en tiempo pero si con muy parecidos objetivos lo hay entre la revolución cultural de Mao y la batalla de ideas de Castro. Ambas luchan contra las estructuras establecidas por el sistema y enfrentan a los oportunistas jovenes contra la burocracia establecida. Objetivo final, la lucha por mantener el poder.

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