Actualizado: 21/11/2017 14:51
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Che, Evo Morales

Evo Morales se convierte en el primer presidente de Bolivia en rendir homenaje al Che

En un acto realizado en La Higuera, el gobernante dijo estar dispuesto a tomar las armas para defender a Venezuela y Cuba de un eventual ataque estadounidense.

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El presidente Evo Morales hizo el miércoles una enérgica defensa de su alianza con Caracas y La Habana, y se convirtió en el primer gobernante boliviano que rinde homenaje a Ernesto Che Guevara en el lugar de su muerte, informó Reuters.

Morales dijo que estaba dispuesto incluso a tomar las armas para defender a los pueblos de Cuba y Venezuela de un eventual ataque de Estados Unidos y proclamó una gran admiración por Guevara, ejecutado en 1967 en el remoto caserío de La Higuera, en la selva del sudeste boliviano.

Los más de 200 asistentes al acto por el aniversario 78 del nacimiento del Che —entre ellos autoridades bolivianas, embajadores y representantes de Cuba y Venezuela— cantaron el "cumpleaños feliz" al Che, mientras Morales soplaba 78 velas sobre un enorme pastel.

El presidente boliviano enlazó su homenaje al Che con un renovado compromiso con los gobiernos de La Habana y Caracas, aliados de La Paz desde la asunción de Morales en enero.

"Hace diez años decía que de acá a poco tiempo no solamente va a haber una Cuba sino muchas Cubas en Latinoamérica, y siento que no me equivoqué", afirmó Morales en el discurso principal del acto.

"Ahora tenemos otro comandante, el compañero Hugo Chávez, tenemos dos comandantes de las fuerzas libertarias de América, diga lo que diga el imperio", añadió.

Morales inauguró en el vecino pueblo de Vallegrande un hospital equipado por el gobierno cubano y entregó certificados de alfabetización a campesinos en La Higuera, como señales de la "cooperación solidaria e incondicional" de Cuba y Venezuela con el pueblo boliviano.

Al defender esa alianza, el gobernante boliviano dijo que no podía descartarse una "agresión" militar estadounidense a Caracas, La Habana o La Paz.

"Si lo hicieran en Cuba, en Venezuela o en Bolivia, estamos dispuestos a enfrentar y defender también con armas la patria, los recursos naturales y las transformaciones sociales", señaló.

Nunca antes un presidente boliviano había visitado La Higuera, ubicada unos 800 kilómetros al sudeste de La Paz, ni rendido homenaje al Che.

Guevara, nacido el 14 de junio de 1928 en Rosario, Argentina, dirigió entre marzo y octubre de 1967 en el sudeste boliviano su última y fracasada guerrilla, que concluyó con su caída en manos del ejército local.

La decisión de Morales de rendirle tributo no ha sorprendido a sus compatriotas, dada su filiación socialista.

"No debería sorprendernos pues el presidente es muy próximo al gobierno de La Habana", dijo el miércoles a la AFP el politólogo Jorge Lazarte, candidato a la Asamblea Constituyente boliviana por el partido Unidad Nacional, de centro derecha.

Sin embargo, Lazarte dijo que la situación es distinta cuando se realiza un homenaje ya no como líder sindical sino como presidente de la República.

"Esto puede crear cierto malestar en las fuerzas armadas bolivianas", subrayó el politólogo al indicar que "es evidente que en la historia de las Fuerzas Armadas Ernesto Guevara no tiene una imagen positiva".

Lazarte consideró además que por ello "no es oportuno" el homenaje al Che, a la vez que recomendó mantener "cierta cautela en el presidente en su relación con las Fuerzas Armadas".

Recordó que el mismo Morales ha dicho que a veces se olvida de que es presidente y actúa como dirigente sindical, anotando que la foto de Ernesto Guevara que está en el palacio presidencial, hecha con hojas de coca, es "parte de la anécdota de la política boliviana".

A nivel de organizaciones populares y sindicales el homenaje al Che ha sido visto con buenos ojos, según la Central Obrera Boliviana (COB).

Capturado enfermo y herido el 8 de octubre de ese año, Guevara fue ejecutado al día siguiente en la escuelita de La Higuera y sus restos, tras ser expuestos en Vallegrande, permanecieron en un lugar desconocido durante 30 años.

Al acto en La Higuera asistieron también Camilo Guevara, hijo del Che, y el forense cubano Jorge González, quien dirigió en 1997 las excavaciones que permitieron recuperar los restos de una fosa común próxima al cementerio de Vallegrande.

Los restos del Che están desde entonces en un mausoleo en Cuba.