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 Todo sobre Cuba en cualquier idioma y a la distancia de un clic.

HAVANATIMES: “El agua y los legionarios”, por Erasmo Calzadilla

Los problemas con el agua potable en la ciudad son terribles. Las cuencas están contaminadas, deprimidas, y las tuberías que la trasladan botan más de la mitad.
En el barrio en que vivo el líquido vital entra cada 4 días y la gente ha tenido que hacerse de tanques para almacenarla. ¿De dónde los saca?
Los tanques son una medida del estatus social. La gente con menos recursos usa unos de metal, que además de feos se oxidan y se destruyen bastante rápido. Son los peores y más baratos pero ni aún así es fácil conseguirlos porque no se venden regularmente en ninguna tienda.
Si el ingreso de una familia es un poco más robusto tal vez pueda aspirar a los tanques plásticos de aproximadamente 200 litros que se adquieren en el mercado negro por el equivalente a un salario medio (25 dólares). La gente los “resuelve” en los centros de trabajo y luego van pasando de mano en mano.
Pero si el dinero no escasea entonces es posible comprar uno de los enormes, seguros, bonitos y caros tanques que sí venden en las tiendas oficiales. Parece que al Estado le es más negocio vender poco a un alto precio, para beneficio de los más poderosos.

 

CUADERNODECUBA: “Otro Papa, ¿otra Cuba?”, por Alejandro Armengol

No será un viaje marcado por la expectación. Si se realiza la visita anunciada del papa Benedicto XVI a Cuba, en la primavera de 2012, las circunstancias y los protagonistas serán diferentes a lo ocurrido la tarde del 21 de enero de 1998, en que Juan Pablo II besó el suelo cubano e inició su encuentro con una población que por casi cuatro décadas había escuchado repetir que “la religión es el opio de los pueblos”.
Tampoco se trataba de un pontífice cualquiera. El que llegaba a la isla era un sacerdote nacido y criado bajo un régimen comunista, acompañado de la aureola de ser uno de protagonistas —para muchos, el principal protagonista— del desmoronamiento de ese sistema en buena parte del mundo. Un enemigo ideológico de primer orden para Fidel Castro y un hábil comunicador. Cuando Juan Pablo II tomó el avión de regreso a su patria, el cubano comenzó a convencerse de lo que había sospechado desde que se anunció el viaje: que durante unos días había vivido en un paréntesis.

 

DILETANTESINCAUSA: “Bailando con el enemigo”, por Roberto Madrigal

Hace algunos años que acostumbro a detenerme antes los estantes de la librería para echarle un vistazo al número mas reciente de Cigar Aficionado. Nunca he fumado, pero la ojeo y la hojeo porque me he dado cuenta de que parece funcionar, en parte, como una agencia de publicidad del gobierno cubano (supongo que independiente). Uno puede enterarse de qué celebridades andan fumando tabacos por la isla y haciendo de payasos (que no tontos) útiles. Ocasionales compañeros de humo del castrismo que luego de unas buenas fumadas, un baño de tercer mundo y algunas otras cosas mas que prefiero imaginar y no señalar, regresan a sus cómodos nidos consumistas. A veces sueltan alguno que otro dato de interés y si se lee entre líneas se pueden ver los intereses ocultos del gobierno en cuanto a la proyección internacional de su imagen.  Después de la repasada, la devuelvo a los estantes.
Fundada en 1992, la publicación siempre ha declarado abiertamente su oposición al embargo. Su argumento principal, por supuesto, es la dificultad que le presenta al entusiasta fumador estadounidense de comprar y consumir los habanos. No se puede esperar que una revista cuyo mayor objetivo es la publicidad y de paso el turismo, sea crítica de ningún tema que toca, mas allá de la calidad del producto al cual se dedica, pero en su número de diciembre de 2011, sus editores se han extremado y han dedicado el número casi completo, con amplio despliegue fotográfico, a La Habana (y un poco a Pinar del Río).

 

CAFÉFUERTE: “Testimonio: La Red Avispa, el FBI y un restaurante de Hialeah”, por Edgerton Levy

Tras su llegada a Estados Unidos, el profesor Edgerton I. Levy -entrenado como el agente Ariel en Cuba- contactó a los agentes del FBI antes de restablecer cualquier vínculo con la inteligencia cubana.
El simulacro de salida ilegal de Cuba había resultado una verdadera odisea. La misión encomendada era a largo plazo y comprendía una recomendación que Levy no pudo escuchar sin sentir un estremecimiento interior: debía ver a su hijo Daniel como un posible continuador de las ideas de sus padres en el futuro.
Levy, su esposa Ivette Bermello y Daniel fueron acogidos como balseros en el Hogar de Tránsito de Cayo Hueso el 24 de junio de 1993 y entrevistados por los medios locales, incluyendo un equipo de Radio Martí. Cumplido el primer paso, desde ese momento la preocupación primordial del matrimonio fue hallar la mejor alternativa para contactar a las autoridades estadounidenses y ponerlas al tanto de la real encomienda que los había traído desde La Habana a Miami.

 

EDUARDODELLLANO: “Dossier VINCI”

Regresé a Cuba el lunes 7, y, para machacar en caliente, ya hay una nueva candela. Resulta que la Comisión que selecciona las películas para el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano rechazó mi ópera prima, Vinci -a pesar de que la película fue producida, e inscrita en el Festival, por el ICAIC- y lanzó el último corto de Nicanor, Exit, a la sección Hecho en Cuba, que garantiza una, y sólo una, exhibición durante el Festival, pero no da derecho a competir por los premios principales. Y no sólo mis películas: rechazaron un número ingente de producciones cubanas, de realizadores mucho más importantes que yo. Bueno, escribí una carta de pataleo, y alguna gente se ha solidarizado, y luego la Oficina del Festival me contestó, y yo les repliqué de nuevo… en fin, aquí va lo ocurrido hasta ahora.

 

CRUZARLASALAMBRADAS: “Habemus papa?”, por Luis Felipe Rojas

Ya es comidilla de los medios informativos que Benedicto XVI el Papa post Juan Pablo II vendrá a la isla el año próximo. La visita encara un reto para tres actores esenciales de la Cuba de ahora mismo.
El primero es el propio Benedicto quien tendrá que lidiar con la varilla de salto, alta, dejada por su antecesor. Catorce años después todavía se recuerda una mar de gente gritando libertad, abrazándose como si fuera el día D y rogando ante la Virgen de la Caridad del Cobre más libertad para Cuba y para todos los cubanos.

 

GENERACIÓNY: “Estudio de tolerancia”, por Yoani Sánchez

Hace algunos años se me había pegado una muletilla que intercalaba entre frase y frase. Un reiterativo “¿Me entiendes?” capaz de molestar incluso a mis amigos más comprensivos. Lo decía en los momentos menos adecuados y un día alguien me dio una lección “¿Por qué piensas que no te entiendo, no serás tú la que no te sabes explicar?” El lenguaje tiene así la cualidad de desvestirnos y dejarnos a la intemperie; las palabras revelan lo que escondemos bajo el barniz del buen talante. Especialmente, las redes sociales se han constituido en una pasarela por la que transitamos en paños menores ante la mirada escrutadora de los lectores, de los amigos y de la amplia legión de los críticos. Cada monosílabo que escribimos para estos conglomerados de opiniones nos delatan y nos desnudan.
Recuerdo que al comenzar en Twitter mi voz era más torpe, menos conocedora de la pluralidad que alberga un espacio así. Desde agosto de 2008, en que abrí mi cuenta en ese servicio de microblogging, cada trozo de 140 caracteres publicado me ha hecho una persona más tolerante y más respetuosa. De ahí la sorpresa que me produjo la réplica de Mariela Castro a la pregunta que le hice en un tweet: ¿Cuándo los cubanos podremos salir de los otros armarios?
El ataque personal con que respondió me ha dejado atónita. No esperaba una mano tendida para el diálogo, claro está, pero tampoco tanta arrogancia. Es cierto que necesito estudiar, tal y como ella me sugirió, lo haré y lo seguiré haciendo incluso cuando mis ojos no distingan los renglones de los libros y mis dedos reumáticos no puedan escribir sobre un teclado. No obstante, ya he aprendido que evadir una interrogante atacando al otro porque le faltan estudios raya con la soberbia. Ante tal reacción ¿qué embestida recibiría un campesino que apenas terminó sexto grado si se dirigiera a la directora del Centro Nacional de Educación Sexual?

 

HAVANATIMES: “Ladrones de agua”, por Alfredo Fernández

En días alternos y por unas seis horas, el agua arriba al municipio Playa, en La Habana. La poca presión con la que suele llegar el líquido a la llave del hogar, ha convertido a muchos vecinos del municipio, en “potenciales ingenieros hidráulicos.”
Verdaderos especialistas en colocar el preciado líquido justo allí donde ese chorro de poca fuerza de la empresa Aguas de La Habana es incapaz de subir.
Los horarios de arribar y permanecer el líquido son tres, establecidos según la zona del municipio, la tarde de 1.00 pm a 7.00 pm, la noche de 6.00 pm a 12.00am, y el horrible de la madrugada 12.00am a 6.00am.
Aquí, en La Habana, al motor que extrae el líquido con mayor fuerza, se le conoce con el apelativo de “Ladrón de agua”- un motor de una vieja lavadora ex soviética, que en muchos casos sirve para construir el extractor que trepa el líquido por las tuberías.

 

BBC: “Los cubanos que quedan dentro de Guantánamo”, por Emma Reverter

Myrelia forma parte de un grupo de setenta cubanos, la mayoría octogenarios y nonagenarios, que trabajaron en la base y se establecieron allí con el cese de relaciones diplomáticas entre su país y los Estados Unidos.
"Yo soy la más joven del grupo y el comandante de la base me contrató para que cuide del resto y los lleve al médico y al supermercado", me explicó Myrelia en el salón del centro cubano de su barrio, al que acude prácticamente todos los días.
Estos cubanos viven en un barrio de marcado acento caribeño, completamente ajenos al despliegue militar situado a medio kilómetro.
Rodeados de fuertes medidas de seguridad, de centenares de soldados y de una prisión con 171 prisioneros musulmanes que hace diez años que esperan un juicio, los cubanos jubilados tienen permiso para conducir por la bahía, ir a la playa y al médico, e incluso tienen su propio geriátrico y un cementerio.

 

ELPAÍS: “El Barrio Rojo y los escaparates cubanos”, por Yoani Sánchez

Sonríe pícaramente, habla con la prensa, mira hacia los escaparates donde las mujeres ofrecen sus favores en el conocido Barrio Rojo de Ámsterdam. Mariela Castro viaja por Holanda y dedica unas frases a la prostitución en Cuba y a las drogas que se venden por todo el malecón habanero. Su ropa impecable, la boina ladeada y esa mirada amable, hacen a muchos concluir que la hija -sin dudas- suaviza la imagen adusta de un padre octogenario, general y presidente.
Mientras Raúl Castro se ausentaba de la XXI Cumbre Iberoamericana en Paraguay, la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) recorría y admiraba la zona más alegre de la capital holandesa. Invitada a un congreso sobre salud sexual, conversó incluso con algunas mujeres que practican el más antiguo oficio del mundo. Terminó afirmando que había quedado impresionada por la manera en que estas féminas logran "dignificar el trabajo que hacen". Hasta aquí pareciera que el atrevimiento y la transparencia calan en la nomenclatura de la isla, al menos a través de sus hijos. Sin embargo, un escenario bien diferente discurre en casa, isla adentro, lejos de los micrófonos de Radio Nederland.

 

LANZARLAFLECHA: “Norteamericanos al festival”, por Rosa Ileana Boudet

El interés que  el espectáculo  Embajadores de  Broadway ha tenido en la prensa y el público cubano hace pensar que se ha cerrado el círculo  abierto  en 1980 –primera edición del  Festival de Teatro de la Habana–  del teatro alternativo, radical o fuera del mainstream norteamericano al exponente de su forma  más representativa y comercial. Nederlander  Entertainment con sede en Detroit ha establecido un intercambio creativo con la isla, según se informa.
Se podría tener la idea falsa de que nunca hubo grupos norteamericanos en la muestra  ya que la historia recogida en su sitio web abarca sólo sus últimos diez años. Pero el San Francisco Mime Troup  abrió la brecha con We can't pay, we won't pay : teatro político festivo que asombró en la sala Hubert de Blanck.  En 1984, Joseph Papp y Bibi Anderson  actuaron, él en inglés y ella en sueco una escena de La duodécima noche, mientras en diferentes ediciones se vio al Bread and Puppet, de Vermont,  la afronorteamericana Ntozake Shange, el Teatro Rodante de Puerto Rico de Miriam Colón, el teatro 4 de Oscar Ciccone y  las experiencias performativas de Johannes Birringer.

 

LATIMES: “Cuba's capitalist road” (Editorial)

Since succeeding his brother Fidel as president in 2008, Raul Castro has repeatedly promised to adopt market reforms intended to help save Cuba's ailing economy.
And he has delivered, for the most part, slowly but steadily. The year he took over, Castro made it easier for Cubans to buy cellphones. Last year, the government agreed to increase the number of permits issued for privately run barbershops, beauty salons, restaurants and other businesses in the hopes of spurring grass-roots economic activity. At the same time, it approved a plan to let foreign investors rent state-owned land, a move intended to help boost international tourism. And last month, a new law took effect legalizing the private sale of autos.
Still, unlike in Vietnam or China, where ideologues have made dramatic concessions to economic reform, Cuba's leaders have been much less aggressive about moving away from a state-dominated economy. At least until this week.

 

INFOLATAM: “Diferencias y similitudes en las elecciones de Guatemala y Nicaragua”, por Carlos Malamud

En Guatemala, a última hora de la noche electoral, ya se había escrutado el 96% de las mesas electorales y tan claro estaba que el general Otto Pérez Molina, del Partido Patriota, se había impuesto con el 54,5% de los votos, que su rival, el populista millonario Manuel Baldizón, se apresuró a felicitarle. En Nicaragua, a las 2 de la madrugada del lunes 7, el recuento de votos no había llegado al 39% y con esas cifras el Tribunal Electoral daba el triunfo a Daniel Ortega con casi un 64% de los sufragios, seguido a gran distancia, casi 25 puntos, por Fabio Gadea.

 

HABANAMEMORIAS: “Las líneas de mensaje”, por Rodrigo Kuang

Una de las ventajas que tiene ser periodista o bloggero independiente, es que se escribe sin recibir orientaciones literales de nadie. Aunque el gobierno cubano se empeña en calificar como mercenarios a todos aquellos que hablen en su contra, ese mito se desploma por sí solo con la cantidad creciente de estas páginas en la red – según el sitio Blogs sobre Cuba, casi 1200 en octubre de este año, y con tendencia a seguir aumentando – con lo cual se haría virtualmente imposible para la CIA o la FNCA, no sólo la instrucción ideológica sino también, y sobre todo, el financiamiento.
Otra cosa es el terreno habitado por la talibanada castrista, hegemónica en los escasos nodos dentro de la isla, la cual no sólo es abiertamente consentida por el gobierno – única entidad que abastece de espacios virtuales o los retira según sea el caso – sino que está obligada a difundir, al pie de la letra, las ideas previamente cocinadas en el seno del partido comunista.
La difusión que ha hecho el sitio Café Fuerte de un documento expedido por el Departamento Ideológico del Comité Central del PCC, ha dejado, una vez más, al desnudo esa práctica, ya habitual de los gobernantes, de pelear con ganas por el control absoluto de la información y emitir, palabra por palabra, lo que debe decirse en los medios masivos de comunicación.

 

ELPAÍS: “La confesión de Condoleeza”, por Andrés Oppenheimer

Si las biografías políticas de los recientes presidentes de Estados Unidos y sus encargados de relaciones exteriores dicen algo sobre cuáles son las regiones que más les interesan -y yo creo que sí-, el nuevo libro de la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice habla por sí mismo: alrededor del 98% de sus páginas se refieren a Oriente Próximo, Rusia y Asia, y un 2% a Latinoamérica.
Rice, cuyo jefe, el expresidente George W. Bush, prometió durante la campaña de 2000 convertir a Latinoamérica en un "compromiso fundamental" de su presidencia, dedica solo dos de los 58 capítulos de su libro de memorias, No higher honor (Ningún honor más alto) a América Latina. O sea, le dedica a la región unas 15 páginas de un volumen de 766 páginas.
Pero el libro de Rice no es diferente de otros libros de memorias políticas escritos por presidentes recientes y exsecretarios de Estado en lo que se refiere a los temas a los que dedican la mayor parte de sus obras.