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Actualizado: 17/05/2024 12:58

Alan Gross, Espías

Alarcón cree que la comunidad judía puede ayudar en el caso Gross y de los espías presos en EEUU

El funcionario cubano dijo que no se deben esperar “gestos unilaterales” en ambos casos

El presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, dijo hoy que no se deben esperar “gestos unilaterales” en los casos del contratista estadounidense Alan Gross, preso en Cuba, y el de cinco agentes de La Habana condenados en EEUU, pero cree que la comunidad judía allí podría contribuir a una solución.

“Creo que no se deben esperar gestos unilaterales, pero espíritu humanitario y buena voluntad deberían existir en ambas costas del Estrecho (de la Florida, EEUU)”, declaró Alarcón a un grupo de periodistas al final de un encuentro internacional sobre corrupción en el que participó.

“Ojalá la comunidad judía en EEUU pudiera persuadir a los políticos norteamericanos de que es hora de poner fin a esta injusticia y de paso, encontrar otras soluciones humanitarias”, añadió.

El contratista estadounidense Alan Gross, que trabajaba para la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), fue encarcelado en Cuba en diciembre de 2009 y condenado en marzo pasado por la justicia de la Isla a 15 años de cárcel bajo cargos de actividades subversivas contra el Estado cubano.

El grupo de agentes cubanos presos en EEUU, integrado por Gerardo Hernández, Ramón Labaniño, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, integraba la denominada red “Avispa”, desmantelada en 1998, y fue hallado culpable en 2001 de conspirar y operar como agentes extranjeros sin haberlo notificado al Gobierno de EEUU.

René González, de 55 años, se convirtió en el primero de ellos en salir de la cárcel el pasado 7 de octubre tras haber cumplido una condena de 13 años, pero no podrá regresar a Cuba hasta cumplir otros tres años de libertad supervisada en Estados Unidos.

Preguntado sobre la posibilidad de un canje de los cubanos presos en EEUU por el contratista estadounidense sancionado en la Isla, el funcionario señaló que “son situaciones diferentes, yo expliqué algunas de las diferencias aquí”.

Alarcón refirió que el caso de “los cinco” —como es conocido en la Isla— es el único juicio en los EEUU que ha sido censurado por Naciones Unidas, por el grupo de trabajo de detenciones arbitrarias, y ha concitado un amplísimo movimiento internacional un número récord de 'amicus' presentados al Supremo cuando ellos apelaron a esa instancia.

Además dijo que ha leído una declaración del rabino David Shneyer, quien manifestó que durante una visita a Gross en La Habana este le había planteado la posibilidad de que pudiera ser canjeado por los cinco agentes cubanos condenados en EEUU.

Alarcón calificó de “muy mesurada y respetuosa” la declaración del rabino Shneyer y consideró que expresa “una preocupación legítima de carácter humanitario”.

“Comprendo lo que ha expresado ese rabino y otras organizaciones judías norteamericanas” y “espero que ellas comprendan que el espíritu humanitario no admite discriminaciones”, subrayó.

Además, insistió en que en el caso de los cinco cubanos “lo que procede, lo único que tiene que hacer el Gobierno de los Estados Unidos es sencillamente retirar la acusación formulada contra ellos”.

También sostuvo que “el castigo” impuesto a René González de tener que mantenerse en territorio estadounidense bajo “libertad supervisada” durante tres años “es una prueba máxima de la inocencia de todos ellos”.

En Cuba, donde los cinco agentes son considerados “héroes” que trataban de impedir acciones terroristas contra el régimen cubano, el Gobierno considera la actual situación de González como una nueva “injusticia” en el caso.

© cubaencuentro

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