Ir al menú | Ir al contenido

Actualizado: 20/10/2021 13:39

Reformas, Economía

Cerca de 200 cafeterías estatales pasarán a manos privadas en Holguín

Medios nacionales no han mencionado el programa previsto para esta provincia, al parecer debido a que es un experimento que se generalizaría en el futuro, como ha ocurrido antes con otros servicios estatales que han sido entregados a sus empleados bajo contratos de arrendamientos

Por primera vez desde que fueron nacionalizadas en la década de 1960, Cuba abre las puertas a la gerencia privada de cafeterías estatales y arrendará a sus empleados más de 200 de ellas en un programa “experimental” previsto inicialmente para la provincia de Holguín, informó la agencia Reuters.

En la capital de esta provincia, un lugar bullicioso, han aparecido en casi cada cuadra restaurantes privados y cafeterías con nombres atractivos, que conviven ahora con los puntos de ventas estatales identificados solo de forma numérica.

Osvaldo Santos Díaz, jefe del sector de Gastronomía en esta provincia, dijo recientemente a medios locales que las ventas caerían en el 2012 debido a que “211 puntos de venta se trasladarán a otras formas de gestión”, indicó la agencia.

Medios nacionales no han mencionado el programa previsto para Holguín, al parecer debido a que es un experimento que se generalizaría en el futuro.

La iniciativa forma parte del plan de reformas que impulsa el presidente Raúl Castro y que incluye pasar a manos de privados algunos servicios públicos, con vistas a modernizar la economía de estilo soviético.

En los últimos meses miles de peluquerías estatales, salones de belleza y centros de servicios como los de reparación de electrodomésticos, limpieza de calzado y talleres de carpintería, han sido entregados a sus empleados bajo contratos de arrendamientos, recuerda Reuters.

En todos los casos comenzó con pequeños experimentos previos a la generalización de la medida.

Por su parte Julio César Zayas, director de servicios gastronómicos del poblado de Barajagua, del municipio de Cueto, en Holguín, dijo que las cafeterías hasta ahora estatales pasarían a ser operadas por sus empleados, quienes pagarían impuestos y deberán competir con emprendimientos privados ya en marcha.

“Hay siete unidades que ya se definieron que pasarán a ese sistema”, dijo Zayas.

De subsidios a impuestos fiscales

Muchos en Cuba se han quejado por años de la mala calidad de los servicios gastronómicos, aludiendo a que la oferta es pobre debido en parte al desvío de recursos que asigna el Estado para vender desde bocadillos de jamón hasta pizzas, una taza de café o un trago de ron.

“El Paraíso”, una cafetería que oferta ron, refrescos, cigarrillos y bocadillos en el pequeño pueblo de montaña de Barajagua, está en la lista.

“Esta medida permitirá un mayor ingreso para los trabajadores y habrá un mejor servicio y una mayor oferta para los consumidores”, dijo el gerente del establecimiento, Eusmar Gómez Rodríguez. “De esa forma podemos hacer las gestiones directamente y podemos tener una mayor oferta que la actual”, agregó.

Un economista cubano, que pidió no ser identificado, dijo que esos puntos de ventas producían pérdidas al Estado que los operó históricamente.

Bajo el nuevo sistema, el robo de inventarios deberá ser eliminado porque los empleados tendrán un interés económico en la empresa y, en lugar de pérdidas, abonarán al Estado con impuestos.

En la calle Real está la cafetería Nº1 del distrito de Pueblo Nuevo. Su gerente Lourdes Mulet dijo que no está claro cuáles establecimientos pasarían al nuevo sistema, pero esperaba que el suyo quedaría incluido en el experimento.

“Considero que si se esfuerzan puedo tener ingresos mayores a los que tengo ahora, aunque no estoy segura porque esto nunca se ha hecho”, dijo Mulet, que ahora gana 250 pesos al mes, equivalentes a unos 10 dólares.

© cubaencuentro

Subir