Ir al menú | Ir al contenido



Teatro

Alberto Sarraín estrena en Miami “Nevada”, de Abel González Melo

En el prólogo a la edición que con motivo del estreno ha preparado el Archivo Digital de Teatro Cubano, se afirma: “la obra muestra una galería de personajes sacados de una Habana que sorprende con su oculta violencia, que nos golpea al hacernos parte de su sordidez”

Este sábado 13 tendrá lugar en Miami el estreno absoluto de la obra teatral Nevada, del dramaturgo cubano Abel González Melo, bajo la dirección arística de Alberto Sarraín.

Según la nota de prensa distribuida por sus realizadores, la obra está producida por Akuara Teatro, La Má Teodora y el Archivo Digital de Teatro Cubano de la Universidad de Miami; y las funciones, que tendrán lugar en la Sala Avellaneda de esa ciudad, se extenderán hasta finales de noviembre, de viernes a domingo.

Tras haber estrenado con gran éxito en Miami las piezas Chamaco y Talco, también de González Melo, Sarraín vuelve a la carga con esta “conmovedora fábula de amor, dinero y muerte, ubicada en la Cuba contemporánea”, que junto a los textos anteriores conforma la trilogía Fugas de invierno.

En el prólogo a la edición de Nevada que con motivo del estreno ha preparado el Archivo Digital de Teatro Cubano, el teatrólogo Rodolfo de Puzo afirma: “la obra muestra una galería de personajes sacados de una Habana que sorprende con su oculta violencia, que nos golpea al hacernos parte de su sordidez”.

“En medio del asfixiante calor del invierno habanero, una muchacha se prostituye para mantener a su familia y hacer feliz a su novio. Ha llegado el momento de lograr el sueño perseguido por los jóvenes amantes: irse de Cuba hacia la Florida en una lancha, para finalmente llegar a Nevada. Pero una serie de coincidencias y perversidades les harán poner a prueba su amor y les obligarán a actuar de forma salvaje e inesperada”, resumen la nota de prensa la historia contada en Nevada, cuya acción se concentra en un solo día.

El espectáculo cuenta en los roles protagónicos con las actrices Yvonne López Arenal y Liset Jiménez, en una cruda relación madre-hija. El elenco está compuesto también por los intérpretes Pepe Ronda, Andy Barbosa, Carlos Alberto Pérez y Miriam Bermúdez. El diseño de escenografía lo firma Eddy Díaz Souza, las luces de Mario García Joya y la banda sonora de Pepe Murrieta. Daniel Correa ha tenido a su cargo el trabajo videográfico, todo el equipo bajo la dirección artística de Alberto Sarraín.

“Nieve en La Habana”: Alberto Sarraín sobre su adaptación de Nevada

En 1980 cuando el dramaturgo y teatrólogo Abel González Melo, autor de Nevada, nació en La Habana, yo ya vivía en Miami. No fue hasta 1993 que pude regresar a la Isla de visita. (…) Yo le conocí en el 2004, cuando escribía su primera obra de importancia, Chamaco. La primera de una trilogía que él nombró Fugas de invierno, compuesta por las obras Chamaco, Nevada y Talco. De la primera y la última me enamoré a primera vista. Me sedujeron como sus universos oscuros, cerrados, trágicos, se movían entre las ruinas de la ciudad, en un delinquir natural, sin asomo de culpa, pero con la fuerza de sus instintos básicos. Personajes desposeídos de toda moral, que interactúan al garete de su libido, como sujetos de un estudio psicoanalítico.

De Nevada me enamoré después. No sé porqué trasiego emocional me encontraba que en la primera lectura no me gustó y la guardé con esa etiqueta. Más de una vez hablamos Abel y yo sobre Nevada, pero no fue hasta hace apenas tres meses que volví a leerla y descubrí otro mundo que no se me reveló en la primera lectura. Según avanzaban las escenas descubrí dos personajes femeninos de alto vuelo tratando de encontrar lo mejor de la vida en mundos estrechos y asfixiantes. Una de ellas, Lucía, una prostituta de 17 años, con un universo parásito a su alrededor. Nevada, es la lucha de Lucía por agradar a su entorno, complacer a la familia, a su amor y buscar una vida mejor, un escape de la miseria, una salida.

Después de dirigir la trilogía he entendido mejor cómo la Cuba de Abel González Melo es la misma Cuba en la que yo viví muchos años antes que él naciera. Más allá de lo circunstancial, lo formal y vivencial, los textos de Fugas de invierno, son esencialmente cubanos. Contienen en ese derrumbe que retratan, las claves de la cubanía que nos son comunes.

© cubaencuentro

Subir